El ministro brasileño de Ciencia y Tecnología aseguró hoy que no impulsa una iniciativa como la construcción de un explosivo nuclear

"No defendemos la fabricación de la bomba sino el dominio del conocimiento", subrayó Roberto Amaral al aclarar sus declaraciones

07 Enero 2003
RIO DE JANEIRO.- El ministro brasileño de Ciencia y Tecnología, Roberto Amaral, aseguró hoy que la prioridad de su cartera será "ampliar esfuerzos dirigidos al desarrollo de tecnología alimentaria y generación de energía", y no una iniciativa como la construcción de un explosivo nuclear.
"No defendemos la fabricación de la bomba sino el dominio del conocimiento", subrayó Amaral al aclarar hoy sus declaraciones de ayer a la BBC.
Durante la campaña para las elecciones presidenciales de octubre pasado, el ahora presidente Luiz Inácio Lula da Silva ya había criticado el Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares, por considerar que impedía que países adquieran el conocimiento científico y no garantizaba el desarme de los que poseen ese tipo de arsenal.
La tecnología nuclear brasileña ha sido desarrollada por la Marina -en colaboración con el Instituto de Investigaciones Energéticas Nucleares (IPEN)- y el objetivo es construir el primer submarino nuclear de patente brasileña, tecnología que dominan sólo Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia y China.
Brasil ha invertido en el submarino 1.000 millones de dólares en 20 años, y requerirá de otros 500 millones y de 5 a 9 años para su primer prototipo, informó el director del Centro Tecnológico de la Marina, contralmirante Alan Paes Leme Arthou en una entrevista con la agencia AFP.
"Yo diría que tal vez Brasil sea el único país que tiene todo el dominio de la tecnología y optó por no tener arma nuclear", afirmó el contralmirante.
La Constitución brasileña vigente, redactada en 1988, establece categóricamente que el país no construirá armas atómicas ni permitirá el tránsito de esos artefactos o sus componentenes por el territorio nacional.
Brasil firmó en 1996 el Tratado de No Proliferación de armas nucleares, y ratificó esa decisión en 1998, firmas que en ambos casos fueron estampadas por el entonces presidente Fernando Henrique Cardoso. (Télam-SNI)

Tamaño texto
Comentarios