"La Argentina debe proyectarse al mundo"

El ex secretario de Agricultura de la provincia y dirigente ruralista Bernabé Oscar Alzabé opina que el Estado y el sector agropecuario naturalmente deben acordar políticas agropecuarias y coincidir en sus objetivos, en la búsqueda de reacomodar la economía agroexportadora que a lo largo de la historia tantas veces le permitió al país salir de las crisis.

03 Agosto 2008
Tuvo un rol activo durante la década del 90, época en que el contexto general era desfavorable para el sector agropecuario argentino. Como funcionario público y como presidente de entidades ruralistas, Bernabé Oscar Alzabé se puso al hombro en muchas ocasiones la defensa del campo. Hoy, mientras el sector cobró protagonismo especialmente por el enfrentamiento que mantiene con el Gobierno nacional, Alzabé está dispuesto a ofrecer su experiencia para buscar salidas a este momento delicado.

- Usted ocupó cargos públicos y en la dirigencia agropecuaria, pero parecía haberse retirado en los últimos años. ¿Volvió al ruedo? ¿Por qué?
- La situación actual me preocupa y creo que es necesaria la participación de todos, a los que les corresponde desde la diligencia misma en que hoy se encuentran y a otros que, como yo, lo hacemos colaborando, un poco con la experiencia y otro poco por que los años nos han dado más tranquilidad para momentos difíciles, en los que hace falta no sólo ver la coyuntura sino también el futuro de las distintas actividades.

- ¿Cómo evalúa la situación del sector agropecuario argentino y tucumano?
- Si se analiza en relación a las posibilidades internacionales y futuras, el sector agropecuario argentino en su conjunto tiene las mejores posibilidades que se hayan presentado en estos últimos 50 años, no sólo por los precios internacionales sino por la demanda de alimentos en el mundo, que son cada vez mayores ante una oferta que crece pero no proporcionalmente a las necesidades. Argentina tiene las tierras y la tecnología, lo que la hace altamente competitiva, para cubrir el mercado interno y sin problemas participar con grandes volúmenes en la demanda internacional. En cuanto a Tucumán, si bien estaría contemplado en el contexto nacional, se diferencia significativamente por lo lejos que estamos de los puertos y de los grandes centros de consumo nacional. Esta es una de las características de las economías regionales que se debe encarar inmediatamente. Es necesario intervenir con políticas y gestiones para brindar una estructura regional de transporte ferroviario, carretero y aéreo que permitan bajar los costos de flete e integrarnos comercialmente, dando fluidez y continuidad al volumen exportable desde Tucumán, ya sea en los mercados nacionales o de exportación. En lo que hace a la producción misma, los agricultores tucumanos están capacitados y considerados como unos de los mejores del mundo; la tecnología usada ha sido destacada internacionalmente, como ejemplo en caña de azúcar y en citrus.

- ¿Le preocupa que no concluya el conflicto Gobierno-campo?
- Sí, esto no ayuda a nadie ni a nada; por el contrario, nos perjudica a todos. Son momentos para crecer y desarrollarse, no para generar conflictos. El Estado y el sector agropecuario naturalmente deben acordar políticas agropecuarias; deben coincidir en sus objetivos y, en forma conjunta, proyectarse internacionalmente, buscando reacomodar nuestra economía agroexportadora que a lo largo de la historia tantas veces nos permitió salir de las crisis. Los países del mundo, no sólo Argentina, tienen un escenario favorable, por lo cual se debe actuar rápidamente con una política de exportación agresiva y creciente. Países como Australia, Sudáfrica, Brasil y hasta Estados Unidos, entre otros, están penetrando velozmente en esta demanda de alimentos. Brasil lo esta haciendo, fijando posición y sacando ventajas que se reflejan en los ingresos y toneladas exportables, como así también en los convenios internacionales firmados últimamente. Si bien tenemos ventajas competitivas en cuanto a tecnología y calidad, deben ir acompañadas con volumen y continuidad de oferta. No cerrar o abrir las exportaciones sin interesar las consecuencias, provocando la pérdida de mercados que hoy nos son favorables. Argentina es un país rico en producción primaria, pero nos comportamos como débiles en el comercio internacional. La oportunidad está dada; depende de los argentinos no perderla.

- ¿Qué medidas se deberían tomar en forma inmediata para resolver los problemas del agro?
- Definir políticas agropecuarias que establezcan pautas con visión de futuro dando competitividad y tentando la inversión. Fijarse objetivos que lleven a un equilibro entre el mercado interno y externo. Disminuir la carga impositiva, que está influyendo negativamente en la producción. Favorecer la integración vertical del productor a los fines de hacerlos competitivos (esto es uno de los problemas de mayor significancia en la estructura comercial). Dar valor agregado a la producción primaria para lograr un mejor precio.

- ¿Cuál es su visión sobre los momentos que atraviesan el azúcar y el citrus?
- El sector azucarero está atravesando por un período de crisis, que está ligada plenamente a una situación de sobreoferta del mercado interno, con una bolsa de azúcar entre $ 58 a $ 60 IVA incluido. Lamentablemente, por decisiones ajenas al cañero, en la zafra 2007 no se exportó la totalidad del porcentaje fijado, a lo que se debe sumar el ingreso de azúcar importada. Los costos crecieron, muy por arriba del precio de la bolsa de azúcar, comprometiendo más la situación. Hoy será difícil dar vuelta este escenario, salvo por las buenas perspectivas que hay con el etanol. Si no existe un cumplimiento comprometido y serio de los azúcares exportables, las condiciones de crisis se agudizarán quedando muchos cañeros y algunos ingenios fuera de la producción. El problema azucarero fue y será de ordenamiento del mercado. Tucumán debe tener su propio ente exportador y no depender de terceros. Por su parte, el citrus es una actividad con vida propia, que creció a la par de los buenos precios internacionales y supieron aprovecharlos, logrando un grado de tecnificación que lo calificó como uno de los mejores del mundo, tanto en lo relacionado a la sanidad vegetal como al manejo mismo de la producción, ala que le dieron valor agregado. El citrus tiene su lugar ganado; le queda solamente cuidarlo para que no sufra las consecuencias de los ciclos negativos de la caña de azúcar. También quería referirme al tambo, porque no existe un productor más sacrificado que el tambero. Representa una de las actividades menos rentables en la actualidad y de mayor incidencia social. Debe recibir el máximo apoyo para devolver su protagonismo dentro de la economía regional y nacional. Es la que tiene mayor protección a nivel internacional, no así en Argentina.

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