“Lo de Betty no fue en vano”, dijo Liliana Argañaraz

La mujer aún cree que su hermana está viva.

30 Julio 2008
“Estos dos años fueron terribles. Cada día estuvimos esperando una respuesta, que hasta ahora nadie pudo darnos, cuando preguntamos dónde está”, aseguró Liliana Argañaraz, hermana de Betty, la docente de cuya desaparición se cumplirán mañana dos años y que, según la Justicia, fue asesinada. Por el caso están imputados las ex novicias Susana Acosta y Nélida Fernández y su hermano Luis.
La mujer, en una charla con LA GACETA, reconoció que la tarea de encontrar a Betty no terminará hasta que ella y sus otros hermanos sepan si está viva o muerta.

- ¿Cómo se sienten con todo lo que han vivido estos dos últimos años?
- No encontrar las respuestas que estamos esperando es sumamente agotador. Toda la familia está destruida por lo que le pasó. Julio es un mes terrible para todos. No sólo por lo que le ocurrió a Betty, sino porque se cumplió un año del fallecimiento de mi mamá, que se desencadenó por lo que le ocurrió a mi hermana.

- ¿Y qué piensan ustedes?
- Son sensaciones muy raras. Por un lado, desconfiás de todo el mundo, pero, al mismo tiempo, necesitás confiar en todos para seguir adelante. Por ese mismo motivo, todos los hermanos estamos permanentemente recargando pilas para continuar con nuestra tarea.

- ¿Cómo seguirá el caso?
- El trabajo de investigación de la Policía y de la Justicia, que fue muy bueno, ya está terminado. Ahora sólo queda saber qué pasó con ella. Por más que haya un juicio y una sentencia, todo seguirá igual si es que no sabemos dónde está Betty. Mientras alguien no nos diga que está muerta, la seguiremos esperando con los brazos abiertos para abrazarla.

- ¿Creen que con el tiempo transcurrido pueden recibir esa información precisa?
- Seguimos esperando que un ciudadano, sin importar que diga su nombre, brinde el dato preciso para que se la encuentre. Todo puede cambiar si algunos de los tres acusados se apiada de nosotros y decide romper el silencio. Con el tiempo transcurrido, no tenemos otra alternativa.

- ¿Puede darse?
- Sí. La gente no se debe olvidar que hay una recompensa de $ 150.000 para la persona que brinde datos para ubicarla. También hay otros como el señor (Juan Fabián) Castillo que dedica horas de su vida para poder encontrarla.

- ¿Notó que cambió algo en la provincia con lo que le ocurrió a su hermana?
- Creo que el caso marcó un antes y un después en la provincia. Lo de Betty no fue en vano. Ahora todo el mundo actúa de otra manera cuando una persona desaparece. Y me refiero a la Policía, a la Justicia y a todos los tucumanos.

- ¿Es consciente de que las acusadas pueden solicitar quedar en libertad?
- Espero que ese paso no se concrete nunca.

- Pero hay leyes que las amparan...
- Soy perfectamente consciente de lo que dicen las leyes. Pero con ese mismo criterio Ema Gómez, que está por cumplir cuatro años en prisión, tendría que estar en libertad. Además, hay muchas personas que tienen terror de que les ocurra algo. Ya fueron amenazadas por estas mujeres. Imagínense qué les podría ocurrir si es que recuperan la libertad.

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