29 Julio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno, los empresarios, la CGT y la CTA acordaron ayer fijar en $ 1.240 pagaderos en dos veces el nuevo monto del salario mínimo, vital y móvil en el marco del plenario de Consejo del Salario, el Empleo y la Producción, que deliberó en la sede del Ministerio de Trabajo. A partir de agosto, el monto del salario mínimo se ubicará en $ 1.200 y en diciembre se elevará a $ 1.240. El incremento representa una variación del 26,5% respecto del valor que regía hasta ayer, de $ 940.
El titular del Ministerio de Trabajo, Carlos Tomada, fue el encargado de realizar el anuncio durante una conferencia de prensa, tras varias horas de deliberaciones. Del acuerdo no participó el sindicalismo barrionuevista, enrolado en la disidente CGT Azul-Blanca.
"Se ha fijado en $ 1.200 el nuevo monto del salario mínimo desde el primero de agosto y hasta diciembre", afirmó Tomada.
Informó, además, que el Consejo del Salario se constituyó en forma permanente a través de las cuatro comisiones empleo: productividad, políticas activas de empleo, salario mínimo y subsidio por desempleo. Explicó que esas cuatro comisiones van a funcionar a partir de la próxima semana, en un temario que va a constituir un debate sobre todos los temas vinculados al mundo del trabajo". "Creo que estamos frente a un gran desafío: mejorar la distribución del ingreso en nuestro país, en democracia, y el Consejo es la institución democrática por excelencia", enfatizó Tomada. Remató que los empleadores y los trabajadores "han dado una nueva muestra de responsabilidad y solidaridad".
Por su parte, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, adelantó anoche la intención de la central sindical de que el Consejo del Salario avance en sus próximas reuniones en un aumento de las asignaciones familiares y en la elevación del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias. "La CGT tiene previsto plantear en las comisiones el aumento de las asignaciones familiares, el pago universal y la eliminación de la tablita de (José Luis) Machinea del mínimo no imponible, que deberían tener resolución los más pronto posible", precisó Moyano.
Entre tanto, el secretario adjunto de la CTA Pedro Wasiejko, opinó que el monto acordado no satisface el reclamo de esa central que aspiraba elevar a $ 1.500 el haber mínimo.
A su turno, el empresario Juan Carlos Lascurain, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), pidió que lo que suceda en la Ronda de Doha, de la Organización Mundial de Comercio (OMC), sea debatido en las comisiones del Consejo del Salario y la Productividad porque tiene "influencia directa" en el futuro industrial de la Argentina. Luego de la reunión del Consejo del Salario, Lascurain destacó la "firme actitud" de los negociadores argentinos en esa Ronda, en contraposición a lo que pretenden los países desarrollados y también Brasil. Y le pidió al ministro Tomada, que le transmita a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, la satisfacción de los industriales por esa firmeza. Esta posición contrasta con la flexibilida de Brasil que parece mirar más al mundo global que al Mercosur. Una nota publicada en Folha de Sao Paulo indicó que al aceptar la propuesta de acuerdo presentada por la dirección de la OMC "el gobierno brasileño desechó, en una noche, la política pro-Sur que adoptó con vigor en los cinco años y medio de gobierno de Lula". (DyN - NA - Télam)
El titular del Ministerio de Trabajo, Carlos Tomada, fue el encargado de realizar el anuncio durante una conferencia de prensa, tras varias horas de deliberaciones. Del acuerdo no participó el sindicalismo barrionuevista, enrolado en la disidente CGT Azul-Blanca.
"Se ha fijado en $ 1.200 el nuevo monto del salario mínimo desde el primero de agosto y hasta diciembre", afirmó Tomada.
Informó, además, que el Consejo del Salario se constituyó en forma permanente a través de las cuatro comisiones empleo: productividad, políticas activas de empleo, salario mínimo y subsidio por desempleo. Explicó que esas cuatro comisiones van a funcionar a partir de la próxima semana, en un temario que va a constituir un debate sobre todos los temas vinculados al mundo del trabajo". "Creo que estamos frente a un gran desafío: mejorar la distribución del ingreso en nuestro país, en democracia, y el Consejo es la institución democrática por excelencia", enfatizó Tomada. Remató que los empleadores y los trabajadores "han dado una nueva muestra de responsabilidad y solidaridad".
Por su parte, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, adelantó anoche la intención de la central sindical de que el Consejo del Salario avance en sus próximas reuniones en un aumento de las asignaciones familiares y en la elevación del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias. "La CGT tiene previsto plantear en las comisiones el aumento de las asignaciones familiares, el pago universal y la eliminación de la tablita de (José Luis) Machinea del mínimo no imponible, que deberían tener resolución los más pronto posible", precisó Moyano.
Entre tanto, el secretario adjunto de la CTA Pedro Wasiejko, opinó que el monto acordado no satisface el reclamo de esa central que aspiraba elevar a $ 1.500 el haber mínimo.
A su turno, el empresario Juan Carlos Lascurain, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), pidió que lo que suceda en la Ronda de Doha, de la Organización Mundial de Comercio (OMC), sea debatido en las comisiones del Consejo del Salario y la Productividad porque tiene "influencia directa" en el futuro industrial de la Argentina. Luego de la reunión del Consejo del Salario, Lascurain destacó la "firme actitud" de los negociadores argentinos en esa Ronda, en contraposición a lo que pretenden los países desarrollados y también Brasil. Y le pidió al ministro Tomada, que le transmita a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, la satisfacción de los industriales por esa firmeza. Esta posición contrasta con la flexibilida de Brasil que parece mirar más al mundo global que al Mercosur. Una nota publicada en Folha de Sao Paulo indicó que al aceptar la propuesta de acuerdo presentada por la dirección de la OMC "el gobierno brasileño desechó, en una noche, la política pro-Sur que adoptó con vigor en los cinco años y medio de gobierno de Lula". (DyN - NA - Télam)







