CARTAS DE LECTORES

07 Enero 2003
CARTELES
Se insiste sobre el potencial turístico de la provincia. Sin embargo, no sé si alguien levantó los ojos y miró el cielo (del suelo mejor no hablar) de esta ciudad fea y sin árboles. Como un espacio privado, el aire, que es de todos, ha sido invadido por carteles que compiten en tamaño y en peligrosidad. Los comerciantes, que claman por los beneficios que les traerían los visitantes, y las autoridades, que arman planes de desarrollo turístico, no parecen advertirlo. Ahora, en avenida Mate de Luna, un negocio de comidas ha puesto un enorme cartel con una botella de una gaseosa que compite con los árboles y tapa la vista del cerro. En otros lugares los carteles están sobre las paredes de los negocios y obedecen a normas de tamaño y armonía. Si queremos convertirnos en atracción de viajeros, comencemos por arreglar la casa.

Carmen Perilli
carmenperilli@arnet.com.ar


EL MATRIMONIO
Mi esposa y yo no somos un matrimonio perfecto, pero sí estupendo. ¿Cómo puedo afirmar dos cosas aparentemente contradictorias? En un matrimonio perfecto, todo es siempre lo más excelente y elevado que pueda imaginarse. Como en una estatua griega, las proporciones son exactas y el acabado sin tacha. Pero, ¿quién conoce a alguien así? No es nada realista esperar la perfección del cónyuge. El ideal intachable existe sólo en los cuentos de hadas. Ruth suele decir: "si dos personas están de acuerdo absolutamente en todo, una de ellas sale sobrando". Cuando más pronto nos convenzamos de esto, más capaces seremos de adaptarnos el uno al otro y disfrutar de la unión. "Felizmente incompatibles" es un buen arreglo. Conclusión: el matrimonio es la única guerra en la que uno duerme con el enemigo.

Dínamo Espert
San Martín 4.663
S. M. de Tucumán


INSEGURIDAD
El 30/12 un familiar sufrió un intento de asalto en la puerta de mi hogar, aproximadamente a las 21.30. La acción de los delincuentes logró ser conjurada gracias a la intervención de los vecinos, quienes, en forma valiente, evitaron que ocurriera el atraco. También debo destacar la correcta y rápida acción de la Policía a través de la comisaría 3ª. El presente relato quizás no hubiera hecho falta de no ser por las tinieblas en la que se encuentra la calle Lincoln entre el 700 y el 500. Ello favorece, como es sabido, la actuación de los malvivientes. Agotadas las vías de reclamo a los organismos que se supone deben efectuar el mantenimiento del alumbrado público (Municipalidad), me veo en la necesidad de clamar por una solución antes de que algún hecho lamentable ocurra. De más está señalar que la zona en la que resido tiene a pocas cuadras barrios de los llamados "peligrosos", dado que generan a la ciudadanía la inseguridad al albergar todo tipo de delincuentes.

Edmundo L. Nassif
Lincoln 791
S. M. de Tucumán


EN LAS TALITAS
Solicitamos al intendente de Las Talitas que revea su actitud de indiferencia hacia el sufrido habitante de esa zona de su municipio y ponga más interés en solucionar un problema edilicio que venimos reclamando desde hace mucho tiempo. En efecto: clamamos por el arreglo de la calle Santa Rosa de Lima, a la altura de la manzana 16, del barrio Soeme, que hoy es un lodazal imposible de transitar. Cuando pasan la máquina lo hacen con tanta desidia que los trabajos no duran más que unos días. Los yuyales han cubierto el canal paralelo. Las alimañas se pasean a sus anchas por los alrededores. La protección que se hizo en la esquina para evitar que sigan cayendo transeúntes desprevenidos está incompleta y eso que demoraron tres meses para levantarla, en un trabajo que un obrero haría en una semana. Las veredas de las casas vecinas están destrozadas -varias veces se las reconstruyó- porque se convirtieron en ruta para el tránsito de pequeños vehículos; y el sufrido peatón tiene que dar un rodeo de varias cuadras para salir indemne a cumplir con sus obligaciones diarias. Señor intendente: son 30 metros los que tienen que repararse. ¿Por qué no se lo hace?

Juan Angel Nieva
y muchas firmas más
Manzana 16
Barrio Soeme-Tucumán


EDILES DE YERBA BUENA
La propuesta para que los ediles de Yerba Buena trabajen ad honorem no es buena. En primer lugar porque discrimina a los desocupados, a los pobres, ya que si no cobran un sueldo, no podrán tener acceso a este cargo. En ese caso gobernarían sólo los ricos. En segundo lugar porque falta a una premisa fundamental, y es que todo trabajador merece su salario. El trabajo le da dignidad al hombre, y el que un edil haga su labor gratis es una ofensa a la función que desempeña. Sí, considero que deben reducirse sus sueldos, que estén a la altura de las circunstancias. Que firmen planilla o marquen tarjeta, que cumplan un mínimo de horas por día, que sesionen en forma regular, todos; y si faltaren, que se les descuente lo que corresponda. Que presenten proyectos regularmente y que estos se promulguen. El pueblo necesita de políticos con vocación, y la vocación debe ser retribuida.

José Edgardo Zárate
je_zarate@hotmail.com


DISCRIMINACION (I)
Más allá de mudanzas ideológicas e intereses políticos, considero que la manifestación o difusión de creencias no es criticable, pero sí lo es todo intento de imposición, constitucional o no, aunque así lo ordenen resabios autoritarios, sumando aquello de que el que tenga el alma limpia de pecado, que tire la primera piedra. Toda discriminación es violencia, no importa de quién o contra quién se ejerza. La bondad eficaz o la maldad corrupta no están tipificadas por la creencia, sino por su ejercicio, y en él deben ser demostradas, no en lo figurativo. Ya lo ha sido en los hechos y es la gente la que debe juzgarla. En esta época crítica, no debemos dividirnos en bandos, sino sumarnos en coincidencias mínimas que ayuden a sumar a nuestro ya demasiado dividido y estafado pueblo. La injusta indignidad de una desproporcionada distribución de la riqueza y el hambre y la enfermedad de nuestros niños así lo exigen.

Javier Astigarraga
jastigarraga@arnet.com.ar


DISCRIMINACION (II)
Como cristiano que soy, uno de los conceptos que más debemos profesar en estos momentos difíciles es la tolerancia. No veo por qué un hombre que no profese la fe cristiana no puede gobernar esta provincia si tiene las cualidades personales necesarias para hacerlo. Recordemos que los que hasta aquí lo hicieron se suponían católicos o cristianos. ¿Se acordaron del amor al prójimo? No quiero un país que discrimine.

Emilio Ricardo Adanto
adanto@cgcet.org.ar


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