Una pinchadura de goma frustró la fuga de cuatro asaltantes

Habían obtenido un botín de $ 20.000.

27 Julio 2008
Nada les importó. Ni siquiera que la casa de la víctima estuviera a 100 metros de la comisaría de Los Nogales. Ingresaron a la casa de un contratista de cosecheros de limón y, después de reducir a toda una familia, se apoderaron de $ 20.000.
Los cuatro delincuentes huyeron, pero nunca se imaginaron que la suerte les jugaría una mala pasada. En plena fuga, pincharon la rueda trasera izquierda del vehículo en el que se escapaban, por lo que debieron huir de a pie. Como consecuencia, la Policía logró detener un sospechoso e identificar a sus cómplices.
Todo comenzó ayer a la madrugada. A las 3.30, por lo menos tres hombres armados ingresaron a la vivienda de Carlos Antonio Carta, que tenía en su poder $ 20.000 en efectivo para pagar los sueldos de los hombres que trabajaban para él. “Entregame la plata, entregame la plata”, le gritaron los asaltantes al contratista.

La ataron
Según fuentes policiales, los delincuentes redujeron a Carta e hicieron lo mismo con su esposa, Lidia Rosa Ríos, y con sus dos hijas menores de edad. Cuando obtuvieron el dinero, ataron con cordones de zapatilla al contratista y huyeron.
La víctima logró desatarse, subió a su vehículo y salió tras los delincuentes, que escapaban en un Renault 19 color verde. Los persiguió varias cuadras, pero cuando intentó ingresar en una quinta de limones su auto sufrió un desperfecto mecánico.

Duro trabajo
La víctima realizó la denuncia y personal de la Brigada de Investigaciones Norte, al mando de los comisarios Abel Monteros, Julio López y Víctor Pacheco comenzó a trabajar en el caso. Después de encontrar el vehículo identificaron a la persona que lo había conducido. Pidieron autorización al fiscal Guillermo Herrera y detuvieron al chofer, quien, al cierre de esta edición, prestaba declaración en Tribunales.
Según confirmaron fuentes judiciales, el sospechoso, cuya identidad se mantendrá en reserva hasta que se defina su situación procesal, aseguró que él no tuvo nada que ver en el hecho.
Sostuvo que trabaja como remisero, y que levantó tres pasajeros que le pidieron que lo llevaran hasta la capital. Durante el trayecto, de acuerdo con la versión del detenido, los pasajeros le apuntaron con un arma y lo obligaron a detenerse en la casa de la víctima del atraco. “Después me obligaron a escapar con ellos. No tengo nada que ver con esto”, habría afirmado -según las fuentes- entre lágrimas el chofer.
Los investigadores no creen en su y, según explicaron, ya tienen pistas firmes para ubicar a por lo menos dos de los ladrones que participaron en el hecho. El detenido, de acuerdo con la información policial, no tiene antendecendes penales.

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