24 Julio 2008 Seguir en 
En la Bolsa porteña volvió a percibirse la quietud de los operadores, aunque muchos ven la subas como oportunidades de venta y algo de esto volvió a ocurrir ayer tras el salto de los papeles del lunes.
El resultado fue un repliegue del 0,81% en el índice Merval -acumula una caída de 8% este mes-, que lo llevó a 1.940,74 puntos y para los expertos el apenas discreto volumen de negocios -$ 52,8 millones- fue una muestra de que la pérdida se debió exclusivamente a una toma de ganancias.
Precisamente la efectivización de utilidades se detectó en las empresas que habían deparado los mejores recorridos como son las petroleras y las de servicios que habían trepado con fuerza por las versiones de un ajuste de tarifas.
En la apertura los papeles líderes comenzaron a operar con una suba del 0,35% y sin el impacto que supone cualquier cambio político. Más precisamente cuando se conoció la renuncia del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el mercado siguió moviéndose con diferencias a favor. Luego con espacios por los comentarios más variados, el mercado perdió dimensión ante la prudencia de los operadores. “Aparecen muchas incógnitas que en caso de despejarse darán camino libre a cotizaciones más importantes”, dijo Ricardo Maid, de Federal Bursátil.
Los bonos, a su vez, mostraron un desarrollo un tanto dispar y sobre una base de negocios inferior a la registrada en los últimos días: $ 722 millones. Entre los títulos que nacieron con el canje de la deuda lo mejor pasó por el Par en pesos con una suba del 2% que lo llevó a $ 35,70. El Discount, la emisión más líquida, terminó sin variaciones en $ 110,50 y el cupón PIB cedió 0,555 a $ 8,90.
Por otro lado, el dólar las cotizaciones al público cedieron un centavo en la City porteña, a $ 3,04 pesos el tipo vendedor ($ 3,07 en Tucumán).
El resultado fue un repliegue del 0,81% en el índice Merval -acumula una caída de 8% este mes-, que lo llevó a 1.940,74 puntos y para los expertos el apenas discreto volumen de negocios -$ 52,8 millones- fue una muestra de que la pérdida se debió exclusivamente a una toma de ganancias.
Precisamente la efectivización de utilidades se detectó en las empresas que habían deparado los mejores recorridos como son las petroleras y las de servicios que habían trepado con fuerza por las versiones de un ajuste de tarifas.
En la apertura los papeles líderes comenzaron a operar con una suba del 0,35% y sin el impacto que supone cualquier cambio político. Más precisamente cuando se conoció la renuncia del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el mercado siguió moviéndose con diferencias a favor. Luego con espacios por los comentarios más variados, el mercado perdió dimensión ante la prudencia de los operadores. “Aparecen muchas incógnitas que en caso de despejarse darán camino libre a cotizaciones más importantes”, dijo Ricardo Maid, de Federal Bursátil.
Los bonos, a su vez, mostraron un desarrollo un tanto dispar y sobre una base de negocios inferior a la registrada en los últimos días: $ 722 millones. Entre los títulos que nacieron con el canje de la deuda lo mejor pasó por el Par en pesos con una suba del 2% que lo llevó a $ 35,70. El Discount, la emisión más líquida, terminó sin variaciones en $ 110,50 y el cupón PIB cedió 0,555 a $ 8,90.
Por otro lado, el dólar las cotizaciones al público cedieron un centavo en la City porteña, a $ 3,04 pesos el tipo vendedor ($ 3,07 en Tucumán).







