06 Enero 2003 Seguir en 
Washington.- Comandos especiales de las fuerzas armadas y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos se encuentran desde hace por lo menos cuatro meses en Irak con el fin de preparar el terreno para una eventual invasión, según informó ayer el periódico estadounidense "The Boston Globe".
De acuerdo con el reporte, los comandos se ocupan de identificar plataformas de lanzamiento de misiles, campos minados, campos de petróleo y baterías de defensa antiaérea en las zonas de exclusión aérea en el norte y en el sur del país. Asimismo, las fuerzas especiales se encargan de observar instalaciones que están bajo sospecha de desarrollar programas de armas de destrucción masiva.
Junto con los alrededor de 100 comandos militares y 50 especialistas de la CIA, también trabaja un pequeño número de ciudadanos jordanos, británicos y australianos, según el periódico, que en su reporte cita fuentes militares. El informe señala que los comandos se encuentran en contacto con los combatientes kurdos en el norte y con musulmanes chiítas en el sur del país, con el objetivo de ganar potenciales aliados en caso de una invasión, una táctica similar a la empleada por Estados Unidos y sus aliados en Afganistán. Tanto el Pentágono como la CIA se abstuvieron de realizar declaraciones sobre el reporte.
En tanto, al gobierno de EE.UU. se le hará más difícil convencer a los nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de que presten su apoyo a un ataque contra Irak, al producirse el recambio de consejeros. (DPA)
De acuerdo con el reporte, los comandos se ocupan de identificar plataformas de lanzamiento de misiles, campos minados, campos de petróleo y baterías de defensa antiaérea en las zonas de exclusión aérea en el norte y en el sur del país. Asimismo, las fuerzas especiales se encargan de observar instalaciones que están bajo sospecha de desarrollar programas de armas de destrucción masiva.
Junto con los alrededor de 100 comandos militares y 50 especialistas de la CIA, también trabaja un pequeño número de ciudadanos jordanos, británicos y australianos, según el periódico, que en su reporte cita fuentes militares. El informe señala que los comandos se encuentran en contacto con los combatientes kurdos en el norte y con musulmanes chiítas en el sur del país, con el objetivo de ganar potenciales aliados en caso de una invasión, una táctica similar a la empleada por Estados Unidos y sus aliados en Afganistán. Tanto el Pentágono como la CIA se abstuvieron de realizar declaraciones sobre el reporte.
En tanto, al gobierno de EE.UU. se le hará más difícil convencer a los nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de que presten su apoyo a un ataque contra Irak, al producirse el recambio de consejeros. (DPA)







