06 Enero 2003 Seguir en 
San Pablo.- Los representantes de las corrientes más radicalizadas y de izquierda del Partido de los Trabajadores (PT) dicen que están dispuestos a dar la batalla por el poder en el gobierno de Luiz Inácio "Lula" da Silva, para que el nuevo presidente brasileño rompa con la lógica infernal del actual modelo económico.
Las corrientes más izquierdistas del partido, que cuentan con 25 de los 90 diputados federales dentro de la bancada del PT, quieren imponer una agenda al gobierno de "Lula", que incluye romper con el FMI y no pagar la deuda externa.
Sin embargo, este sector está formado por grupos diversos, a menudo enfrentados entre sí, y con poca presencia en el aparato partidario. El único ministro de la izquierda del PT es Miguel Rossetto, de Desarrollo Agrario. No obstante, el diputado Linderbergh Faria, líder de uno de los grupos radicalizados del PT, cree que algunas decisiones de "Lula", como el haber nombrado al banquero Henrique Meirelles al frente del Banco Central, pueden atraer a economistas neoliberales al nuevo gobierno. "?Lula? no puede dejar la impresión de que sólo hubo un cambio de guardia", dijo el diputado Ivan Valente, uno de los integrantes de las corrientes de izquierda.
Valente asegura que los sectores de izquierda manejan una serie de elementos mínimos que el gobierno de Lula debería llevar adelante, entre los que curiosamente no está el programa "Hambre Cero", que "Lula" anunció como prioritario. (Télam-SNI)
Las corrientes más izquierdistas del partido, que cuentan con 25 de los 90 diputados federales dentro de la bancada del PT, quieren imponer una agenda al gobierno de "Lula", que incluye romper con el FMI y no pagar la deuda externa.
Sin embargo, este sector está formado por grupos diversos, a menudo enfrentados entre sí, y con poca presencia en el aparato partidario. El único ministro de la izquierda del PT es Miguel Rossetto, de Desarrollo Agrario. No obstante, el diputado Linderbergh Faria, líder de uno de los grupos radicalizados del PT, cree que algunas decisiones de "Lula", como el haber nombrado al banquero Henrique Meirelles al frente del Banco Central, pueden atraer a economistas neoliberales al nuevo gobierno. "?Lula? no puede dejar la impresión de que sólo hubo un cambio de guardia", dijo el diputado Ivan Valente, uno de los integrantes de las corrientes de izquierda.
Valente asegura que los sectores de izquierda manejan una serie de elementos mínimos que el gobierno de Lula debería llevar adelante, entre los que curiosamente no está el programa "Hambre Cero", que "Lula" anunció como prioritario. (Télam-SNI)







