23 Julio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, opinó que lo inmediato es poner en valor a Aerolíneas Argentinas, y remarcó que hacia fines de agosto se deberá definir un plan de corto, mediano y largo plazo para la compañía.
El funcionario visitó ayer la sede central de Aerolíneas y encabezó una reunión con la línea de gerentes de la compañía con quienes conversó sobre los lineamientos de la política que se impulsará para recuperar la empresa en sus aspectos operativos en el menor plazo posible.
Mientras tanto, los vuelos de la compañía operaron con normalidad con un alto grado de cumplimiento y sólo dos servicios con pequeñas demoras.
En los próximos dos meses se desarrollará la tarea de valuación de los activos de ARSA y Austral para determinar el precio de las acciones mayoritarias en manos de Interinvest (controlada por el Grupo español Marsans) que pasarán a manos del Estado argentino.
Del encuentro participaron además el Secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y el flamante gerente general de Aerolíneas, Julio Alak.
Fuentes allegadas a la reunión que el ministro exhortó a los gerentes a realizar el esfuerzo necesario para sacar la aerolínea adelante.
Posteriormente, De Vido señaló, respecto del precio del traspaso accionario que se deben hacer muchas cuentas "porque la compañía tiene algunos activos y muchas deudas".
Aerolíneas y Austral Líneas Aéreas -del mismo grupo empresario- registran una deuda de U$S 890 millones, de los cuales U$S 260 millones ya son exigibles. Sobrevendidas en pasajes, estas compañías tienen alrededor del 60% de sus aviones a la espera de repuestos y mantenimiento para poder volver a volar.
Alak aseguró que de no ser por la asistencia del Estado, la compañía hubiera dejado de volar el 30 de junio. "A fin del último mes, la situación era casi límite en Aerolíneas", afirmó Alak, al tiempo que destacó que la compañía venía arrastrando "un alto endeudamiento, un déficit operativo mensual importante, y al estar en convocatoria de acreedores, no podía acceder al mercado de crédito".
"El Estado tiene responsabilidad en sostener el servicio público de la aeronavegación y a los 10.000 empleados de Aerolíneas y Austral", sostuvo Alak.
Aseguró que tiene "confianza de intentar desde el Estado que esta aerolínea tan querida por los argentinos, no cierre". Afirmó al respecto que la decisión del Estado es que esta línea de bandera siga funcionando.
Por su parte, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, respaldó la reestatización de Aerolíneas al sostener que "fue un error tremendo" su privatización. (DyN)
El funcionario visitó ayer la sede central de Aerolíneas y encabezó una reunión con la línea de gerentes de la compañía con quienes conversó sobre los lineamientos de la política que se impulsará para recuperar la empresa en sus aspectos operativos en el menor plazo posible.
Mientras tanto, los vuelos de la compañía operaron con normalidad con un alto grado de cumplimiento y sólo dos servicios con pequeñas demoras.
En los próximos dos meses se desarrollará la tarea de valuación de los activos de ARSA y Austral para determinar el precio de las acciones mayoritarias en manos de Interinvest (controlada por el Grupo español Marsans) que pasarán a manos del Estado argentino.
Del encuentro participaron además el Secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y el flamante gerente general de Aerolíneas, Julio Alak.
Fuentes allegadas a la reunión que el ministro exhortó a los gerentes a realizar el esfuerzo necesario para sacar la aerolínea adelante.
Posteriormente, De Vido señaló, respecto del precio del traspaso accionario que se deben hacer muchas cuentas "porque la compañía tiene algunos activos y muchas deudas".
Aerolíneas y Austral Líneas Aéreas -del mismo grupo empresario- registran una deuda de U$S 890 millones, de los cuales U$S 260 millones ya son exigibles. Sobrevendidas en pasajes, estas compañías tienen alrededor del 60% de sus aviones a la espera de repuestos y mantenimiento para poder volver a volar.
Alak aseguró que de no ser por la asistencia del Estado, la compañía hubiera dejado de volar el 30 de junio. "A fin del último mes, la situación era casi límite en Aerolíneas", afirmó Alak, al tiempo que destacó que la compañía venía arrastrando "un alto endeudamiento, un déficit operativo mensual importante, y al estar en convocatoria de acreedores, no podía acceder al mercado de crédito".
"El Estado tiene responsabilidad en sostener el servicio público de la aeronavegación y a los 10.000 empleados de Aerolíneas y Austral", sostuvo Alak.
Aseguró que tiene "confianza de intentar desde el Estado que esta aerolínea tan querida por los argentinos, no cierre". Afirmó al respecto que la decisión del Estado es que esta línea de bandera siga funcionando.
Por su parte, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, respaldó la reestatización de Aerolíneas al sostener que "fue un error tremendo" su privatización. (DyN)







