El baile del caño es lo más difícil
La escultural vedette Evangelina Anderson participó en esta ciudad de un desfile de moda en el teatro San Martín. "Soy una chica muy simple y no ando con pretensiones", le dijo a LA GACETA, luego de contar que su casamiento con el futbolista Martín de Michelis "será algo íntimo", y no mediático. Tensión en "Bailando por un sueño".
Durante la entrevista, Anderson -una de las estrellas del ciclo de Marcelo Tinelli "Bailando por un sueño"-, derrochó simpatía y habló de su compromiso con el futbolista Martín de Michelis, de su sueño de conducir un programa para chicos y del desafío de bailar en el caño, una instancia del programa que la desvela y la pone muy nerviosa. Incluso hasta se animó a posar para LA GACETA en una sesión caliente, durante el backstage del desfile.
- El éxito que vino de la mano de "Bailando por un sueño" ¿te pone feliz o te condiciona?
- Me pone feliz, pero también me provoca tensión. Lo que más valoro es el cariño de la gente en la calle. Sin ese reconocimiento no se puede hacer nada. Pero tengo que admitir que ya no puedo salir a la calle sin que me persigan o me paren para pedirme autógrafos. Ya no tengo privacidad en ningún momento del día. Ni siquiera puedo ensayar tranquila en la escuela de Moria Casán porque los fotógrafos se meten por algún lado y después sacan los videos por internet.
- ¿Te gusta el ambiente televisivo?
- Me encanta. Es mi trabajo y es lo que elegí. También soy maestra jardinera, pero por el momento, me dedico al mundo del espectáculo.
- ¿Por el momento?
- Y sí, porque me gustaría poder algún día hacer un programa para chicos que me permita poner en práctica todo lo que aprendí como maestra y también como artista.
- ¿Se puede construir una carrera exitosa sin tener el apoyo de la televisión?
- Claro que se puede. Pero depende de muchos factores. Hay artistas que son muy exitosos en el teatro, pero no son populares. La televisión brinda masividad y, en consecuencia, uno puede hacerse mucho más conocido rápidamente.
- ¿Te duele la crueldad del ambiente televisivo?
- Me dolía al principio. Yo recién estoy empezando, pero recuerdo que cuando comencé a ser conocida, me afectaba mucho cuando hablaban mal de mí o cuando trataban de generar peleas con otras chicas del ambiente. Eso era terrible porque no sólo sufría yo, sino también mi familia. Entonces me defendía. Ahora he aprendido que eso no sirve de nada, porque no suma nada a mi carrera. Por eso, hace más de un año que no me peleo con nadie.
- Pero... te metiste con Wanda Nara.
- ¡Ella se metió conmigo! Yo sólo la fui esquivando y nunca hablé mal de ella.
- Sin embargo, criticaste la manera en que mediatizó su casamiento con Maxi López.
- ¡No! Yo no critiqué nada. Sólo me preguntaron cómo iba a ser mi casamiento. Y yo contesté: ?algo íntimo?. Pero dije eso porque a mí no me gustan las fiestas masivas y mediáticas. No lo dije por ella. De hecho me parece perfecto que si el chico tiene dinero para hacer megafiestas, la haga y que ella se sienta una princesa, si quiere. Yo prefiero disfrutar esos eventos con mi familia y con mis amigos más cercanos.
- Tu casamiento será entonces muy sencillo...
- Si. Desde ya. Igualmente falta mucho para eso. A fin de año nos comprometemos. Y, después, veremos. Me parece una locura casarme a los seis meses de noviazgo.
- ¿Qué se siente ser una de las mujeres más deseadas de la Argentina?
- Siento orgullo. Pero igual no caigo. Esta es una etapa muy rara en mi vida. La gente empezó a conocerme más el año pasado, con "Patinando por un sueño". Y fue un cambio muy grande para mí. Sin embargo, me considero una chica muy simple y no ando con pretensiones. Si me decís que querés hacer la entrevista en el piso, yo me siento y la hago, no tengo problemas.
- ¿Querés hacer la entrevista en el piso?
- Mmm (risas). No es para tanto...
- Si alguien quisiera filmar la historia de tu vida ¿qué debería contar?
- Algún día voy a escribir un libro... (risas). Y contaré la historia de mi relación con Martín. Eso debería contar la película.
- ¿O sea que toda tu vida se resume en la relación que tenés con Martín?
- Sí. Resume, sobre todo, mis últimos años. Gracias a Dios tuve una infancia feliz.
- ¿Cómo te ves en el futuro? ¿Como ama de casa, como vedette, como maestra jardinera...?
- Mi sueño es tener mi propio programa infantil, que me permita mezclar mi preparación como maestra jardinera con el mundo del espectáculo. Así me veo. Y también me veo con hijos, pero dentro de algunos años.
- ¿Y qué vas a hacer ahora con el baile del caño?
- ¡Ayyy! No me lo recuerdes. El lunes (por hoy) lo tengo que hacer en vivo y estoy muy nerviosa. Es muy difícil. ¡Me quiero morir!
-¿Por qué?
- Porque hay que treparse a un caño que es muy resbaloso. Entonces hay que hacer fuerza con los brazos. Mirá tocá y vas a ver (estira el brazo y muestra los biceps). Tengo los músculos recontraduros. Te digo que es tremendo. Odio este baile. Me peleo con el caño todos los días. Es más, el otro día me enojé y le pegué una patada tan fuerte que aún me sigue doliendo el pie.
- ¿Te está costando más que los otros ritmos?
- Mucho más. Es terrible. Porque no basta con hacerse la sexy. A mí no me cuesta mucho eso. Lo que me cuesta es treparme al caño. Por suerte me tocó una canción de Madonna. Te adelanto algo: voy a salir con un disfraz que ni siquiera de Michelis me va a reconocer.
- ¿Te ves en la final del programa?
- Si pensara que no voy a estar en la final, debería haber dejado el ciclo hace rato. Sinceramente no me importa competir para mostrar que soy mejor que las demás chicas. Sólo quiero que se cumpla el sueño que beneficiará a una institución colombiana y también a una familia argentina.
- Menuda carga llevás entonces...
- Sí. La verdad que sí Yo veo muchas veces que las chicas que están en el ciclo ni siquiera saben el nombre de su soñador. Mucho menos el sueño por el que están compitiendo. Es una lástima.







