Aventura en grandes dosis
"Viaje al centro de la tierra". Durante una expedición científica a Islandia, el científico Trevor Anderson, su sobrino Sean y su guía Hannah, quedan atrapados en una cueva y su única salvación es adentrarse hacia el centro de la Tierra. Durante el viaje, se encuentran con criaturas extraordinarias. Por Gustavo Martinelli - Redacción LA GACETA
19 Julio 2008 Seguir en 
Esta nueva versión del clásico de Julio Verne hace honor al género de aventuras. Con una catarata de efectos especiales y grandes dosis de suspenso, la historia es protagonizada por Brendan Fraser, toda una garantía en el género de aventura, ya que fue el hacedor de éxitos tan contundentes como "La momia". Fraser hace el papel de un profesor de ciencias ridiculizado por la comunidad científica a causa de sus descabelladas teorías. Sin embargo, durante una expedición en Islandia, él y su sobrino (Josh Hutcherson), junto a la guía Hannah Asgeirsson (Anita Briem), realizarán un inesperado descubrimiento que los conducirá a un sorprendente viaje por las profundidades de nuestro planeta en el que se encontrarán con un mundo nunca visto habitado por toda clase de peligrosas criaturas. El desarrollo de la historia no da respiro. Las escenas de acción con animales prehistóricos son tan perfectas que seguramente harían ruborizar a Steven Spielberg. La música y el guión bien llevado por el director Eric Brevin, hacen que esta historia -previsible y conocida- se convierta en una experiencia novedosa, ideal para los adolescentes y jóvenes. De hecho, las escenas se viven casi como si fuera un videojuego. Sólo tiene un punto en contra. La versión filmada originalmente en 3D en tiempo real sólo fue exhibida en cines con tecnología digital de Estados Unidos. Aquí llegó en forma convencional, aunque esta contingencia no le quita encanto.







