Las íntimas cavilaciones de un héroe

"El caballero de la noche". Para luchar contra el crimen en Ciudad Gótica, el policía James Gordon y el fiscal de distrito Harvey Dent se han aliado con Batman, el enigmático enmascarado que no deja de despertar recelos entre los ciudadanos. La aparición de El Guasón enfrentará a los tres con nuevos y profundos dilemas. Por Juan Carlos Di Lullo - Redacción LA GACETA.

19 Julio 2008
El director Christopher Nolan hace honor a su trayectoria cinematográfica y vuelve a entregar un filme inquietante, correctamente realizado y magníficamente actuado. La trama es densa y está muy por encima de los habituales esquemas que sostienen a las películas de acción protagonizadas por superhéroes. Aquí hay en juego profundos planteos morales que no sólo alcanzan al protagonista sino que impregnan la historia y promueven en el espectador interesantes reflexiones. Hay un elemento descollante, y es el personaje de El Guasón; además de la consagratoria interpretación del malogrado Heath Ledger, las inquietantes aristas que ofrece este desquiciado criminal lo convierten en una pieza indispensable dentro del andamiaje conceptual del filme. Lejos del payaso pintoresco y excesivo que inmortalizó Jack Nicholson en la versión que dirigió Tim Burton en 1989, este antológico villano domina la trama porque hace girar su existencia alrededor de la búsqueda del caos, e incita a los que lo enfrentan a sumarse a ese desorden en el que no existen leyes ni principios morales. Nolan acierta como director y como guionista, ya que gran parte del valor de la película reside en la riqueza de los diálogos. Y también acierta en la elección del elenco: además de la enorme tarea de Ledger, Christian Bale vuelve componer con sutileza al enmascarado. Una única observación: la gran cantidad de elementos que se exponen en la trama estira la duración del filme que, definitivamente, no es para chicos.

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