Los superagentes vuelven a los cines para divertir a lo grande

El actor Darío Lopilato y el productor Carlos Mentasti estuvieron ayer en esta ciudad promocionando el estreno nacional de la película. Una inversión que superó los cuatro millones de pesos.

EN PROMOCION. El actor estuvo en esta ciudad promocionando el filme. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
EN PROMOCION. El actor estuvo en esta ciudad promocionando el filme. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
18 Julio 2008
Darío Lopilato no puede ocultar su alegría ni tampoco la ansiedad. Lo que sucede es que pegó el salto al cine, pero todavía no pudo ver la película. “Recién el lunes la vamos a ver todos los actores con nuestras familias y el equipo técnico, en la avant premiére que hay en Buenos Aires”, le contó a LA GACETA.
“Los superagentes, nueva generación” está protagonizada por Fabián Gianola, Christian Sancho, Darío Lopilato, Florencia de la V, Sabrina Rojas y Marcelo De Bellis, y cuenta con las actuaciones especiales de Ricardo Bauleo y Víctor Bo (que fueron los agentes originales en los 80). Ayer tuvo su estreno nacional en esta ciudad, con el regreso de los recordados personajes de Tiburón, Delfín y Mojarrita.
 Según el productor Carlos Mentasti, la película es una de las más caras que se hizo en el país, con una inversión de alrededor de $4,3 millones.
“Cuando recibí la propuesta no lo podía creer; y realmente me gustó mucho porque la peli es muy familiera; hay amor, acción y tiros, pero respetamos la idea original; tanto que al ver algunas escenas Bauleo recordó a los primeros superagentes. Tuvimos su aprobación, lo que es muy importante. Los personajes son muy creíbles y hacen reír constantemente”, agregó el joven actor, que interpreta a Mojarrita, y que conserva aún el enrulado de su cabello que le demandó la actuación.

El tiempo
“Lo más importante del cine es que podés crear con tiempo el personaje, y en este caso, además, me dieron la posibilidad de proponer, así que lo disfruté mucho”, señaló. “No es como la televisión, que todo es muy acelerado”. “Todo laburo me va formando y me va consolidando como actor, pero el cine es lo que más deseaba, justamente porque son otros los tiempos con el que se maneja”, reiteró ante una consulta.
El productor Mentasti, que acompañó a Lopilato en la promoción del filme, destacó no sólo los efectos especiales que contiene el filme, sino también los efectos digitales. “Son aquellos que el actor tiene que imaginarse que existe, y realizar su acción, y que luego se los inserta digitalmente”, resumió. Lopilato contó que, efectivamente, en una de las escenas tuvieron que simular la existencia de misiles en el auto que lo transportaba: “después la vi, y quedó perfecto, no me habían mentido nada de lo que me pidieron”.
La película se rodó en 10 semanas y tuvo una inversión de más de $ 4 millones. “Para que se entienda lo que el proyecto significa, tiene 1.800 cortes, cuando la media de un filme nacional es de 300 o 400”, afirmó el productor, uno de los responsables de la compañía Argentina Sono Film.

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