Al rescate de los cuentacuentos
Artistas tucumanos realizarán dos espectáculos destinados a revalorizar el casi perdido arte de narrar historias. "El cine y la televisión han colaborado para que la palabra oral y escrita pierda su magia", señaló Patricia García, directora del grupo Los cuenteros: narradores tucumanos.
16 Julio 2008 Seguir en 
La narración oral es un arte tan antiguo como la civilización misma. Cuando no existía la escritura, los pueblos transmitían sus tradiciones a través de historias que los más ancianos contaban a los niños y jóvenes. Estos narradores, también conocidos como "cuentacuentos" o "cuenteros" conocían el pasado y explicaban su presente a través de los cuentos, intentanto de esta manera predecir su futuro.
Sin tanto misterio, pero con igual poder, un grupo de artistas tucumanos salió al rescate de esta vieja tradición a través del espectáculo "Cuentacuentos en acción". Se trata de la primera maratón de narración oral, cuyo primer encuentro se realizará hoy, a las 21, en El árbol de Galeano (Rivadavia 435). Organizado por el grupo "Los cuenteros: narradores tucumanos", el encuentro pretende ser un punto de partida para esta particular forma de arte. "El narrador cuenta con el público y no para el público. En el acto de contar se logra una interacción entre el narrador y el auditorio, mirando directamente a sus ojos, lo cual no es posible hacer mediante una lectura en voz alta", señaló Patricia García, directora del grupo.
Una costumbre perdida
Según la directra, el arte de narrar historias se está perdiendo. "La idea de realizar este encuentro es justamente compartir no sólo las experiencias de cada uno de los artistas, sino también la de buscar una comunión entre el que narra y el que escucha", señaló. Y es que en nuestra sociedad, el arte de contar cuentos ha sido prácticamente avasallado por la imagen. "El cine y la televisión han colaborado para que la palabra oral y escrita deje de tener efecto y magia, porque brinda al espectador todos los conceptos digeridos. Se puede mirar televisión sin pensar demasiado. En cambio, con la narración de cuentos, sucede lo contrario. El narrador debe hacer un esfuerzo para transmitir ideas y sensaciones que luego debe completar el que escucha. Esta acción implica un mayor compromiso de ambas partes", comentó García.
Además, en los espectáculos que realizan los cuentacuentos juega un papel fundamental la mirada. "Es maravilloso comprobar la magia que desata un cuento bien narrado. No sólo en los niños, sino también en el público adulto. Y esto tiene que ver porque en un espectáculo no sólo juega un papel preponderante la palabra, sino también la mirada. Cuando ponemos en escena nuestras obras nos cuidamos mucho de mirar al público a los ojos y de observar sus reacciones en todo momento", agregó.
Respecto de la manera de realizar los espectáculos, García dijo que la mayoría de sus obras se desarrollan a la manera de narraciones corales. "Intervienen varios actores en una misma historia. Eso le da una mayor agilidad al trabajo", dijo.
Técnicas teatrales
El grupo que dirige García está integrado por Alejandra Jiménez, Daniela Villalba, Soledad Pereyra y Sebastián Fernández, quienes utilizan los recursos teatrales para acompañar los relatos. "El cuento no se narra de memoria. Es siempre un cuento nuevo, recreado, reelaborado, que admite la posibilidad de improvisar y enriquecer situaciones. El cuento narrado es la recreación de las imágenes leídas que toman vida en la boca del narrador y ello le confiere categoría de arte viviente. De allí que la utilización de la técnicas teatrales sea de gran importancia para poder llevar a buen puerto el espectáculo", agregó García.
Sin tanto misterio, pero con igual poder, un grupo de artistas tucumanos salió al rescate de esta vieja tradición a través del espectáculo "Cuentacuentos en acción". Se trata de la primera maratón de narración oral, cuyo primer encuentro se realizará hoy, a las 21, en El árbol de Galeano (Rivadavia 435). Organizado por el grupo "Los cuenteros: narradores tucumanos", el encuentro pretende ser un punto de partida para esta particular forma de arte. "El narrador cuenta con el público y no para el público. En el acto de contar se logra una interacción entre el narrador y el auditorio, mirando directamente a sus ojos, lo cual no es posible hacer mediante una lectura en voz alta", señaló Patricia García, directora del grupo.
Una costumbre perdida
Según la directra, el arte de narrar historias se está perdiendo. "La idea de realizar este encuentro es justamente compartir no sólo las experiencias de cada uno de los artistas, sino también la de buscar una comunión entre el que narra y el que escucha", señaló. Y es que en nuestra sociedad, el arte de contar cuentos ha sido prácticamente avasallado por la imagen. "El cine y la televisión han colaborado para que la palabra oral y escrita deje de tener efecto y magia, porque brinda al espectador todos los conceptos digeridos. Se puede mirar televisión sin pensar demasiado. En cambio, con la narración de cuentos, sucede lo contrario. El narrador debe hacer un esfuerzo para transmitir ideas y sensaciones que luego debe completar el que escucha. Esta acción implica un mayor compromiso de ambas partes", comentó García.
Además, en los espectáculos que realizan los cuentacuentos juega un papel fundamental la mirada. "Es maravilloso comprobar la magia que desata un cuento bien narrado. No sólo en los niños, sino también en el público adulto. Y esto tiene que ver porque en un espectáculo no sólo juega un papel preponderante la palabra, sino también la mirada. Cuando ponemos en escena nuestras obras nos cuidamos mucho de mirar al público a los ojos y de observar sus reacciones en todo momento", agregó.
Respecto de la manera de realizar los espectáculos, García dijo que la mayoría de sus obras se desarrollan a la manera de narraciones corales. "Intervienen varios actores en una misma historia. Eso le da una mayor agilidad al trabajo", dijo.
Técnicas teatrales
El grupo que dirige García está integrado por Alejandra Jiménez, Daniela Villalba, Soledad Pereyra y Sebastián Fernández, quienes utilizan los recursos teatrales para acompañar los relatos. "El cuento no se narra de memoria. Es siempre un cuento nuevo, recreado, reelaborado, que admite la posibilidad de improvisar y enriquecer situaciones. El cuento narrado es la recreación de las imágenes leídas que toman vida en la boca del narrador y ello le confiere categoría de arte viviente. De allí que la utilización de la técnicas teatrales sea de gran importancia para poder llevar a buen puerto el espectáculo", agregó García.
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular
Ranking notas premium








