05 Enero 2003 Seguir en 
Caracas.- Miles de partidarios del presidente venezolano, Hugo Chávez, marcharon ayer por las calles de Caracas para deplorar los enfrentamientos del día con detractores del mandatario, que dejaron 2 muertos y más de 90 heridos. Los chavistas se manifestaron también en defensa de la democracia y la Constitución. Además, entregaron un documento a las autoridades eclesiásticas solicitando la intervención de la Iglesia en la crisis que vive el país, y otro de respaldo a las Fuerzas Armadas y a la Policía Militarizada de la Guardia Nacional, a las que la oposición acusa de haber reprimido violentamente a sus manifestantes.
Las columnas chavistas partieron desde varias barriadas populares del oeste caraqueño. Numerosos motociclistas acompañaron a los manifestantes que se movilizaban a pie, todos vestidos con boinas rojas, identificatorias de los partidarios de Chávez, y portando banderas de Venezuela y de Cuba.
Como en abril
Dirigentes oficialistas negaron haber incitado a la violencia en la jornada del viernes. Aseguraron que las víctimas mortales pertenecían a sus filas y acusaron a la prensa de hacer creer que fue el gobierno el que efectuó los disparos mortales. Un dirigente recordó el confuso tiroteo durante una marcha opositora, en abril pasado, que derivó en un golpe de Estado que sacó a Chávez del poder por 47 horas. "Aquellos muertos también eran nuestros", afirmó. Según los chavistas, las muertes en los enfrentamientos callejeros fueron provocadas por la Policía Metropolitana, bajo control del alcalde opositor de Caracas, Alfredo Peña. Los muertos fueron identificados como Jairo Gregorio Morán, de 23 años, con un tiro en la espalda, y Oscar Aponte Gómez, con un disparo en el cuello. Los disturbios ocurrieron cuando las fuerzas del orden reprimieron una manifestación opositora que intentó llegar a la base militar Fuerte Tiuna, y a simpatizantes del oficialismo. Los primeros disparos partieron desde un lugar donde se hallaban supuestos chavistas y estuvieron dirigidos hacia la concentración opositora, constató la agencia francesa AFP.
El costo del referéndum
La oposición exige la renuncia de Chávez y el llamado a elecciones anticipadas o, en su defecto, un referéndum sobre la continuidad del mandatario en su cargo. El gobierno se niega a aceptar las dos primeras opciones y asegura no contar con el dinero necesario para hacer la consulta popular. En este sentido, el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró que recurrirá a financiamiento externo si Chávez sigue negando los recursos para realizar el referéndum, previsto para el 2 de febrero. En esta cuestión han quedado estancadas las discusiones de la mesa de diálogo que promueve el secretario general de la OEA, César Gaviria. Chávez acepta sólo el envío de recursos del Estado para la realización de un referéndum revocativo, previsto en la Constitución, que se puede realizar a mitad de su mandato, en agosto próximo. (Télam)
Las columnas chavistas partieron desde varias barriadas populares del oeste caraqueño. Numerosos motociclistas acompañaron a los manifestantes que se movilizaban a pie, todos vestidos con boinas rojas, identificatorias de los partidarios de Chávez, y portando banderas de Venezuela y de Cuba.
Como en abril
Dirigentes oficialistas negaron haber incitado a la violencia en la jornada del viernes. Aseguraron que las víctimas mortales pertenecían a sus filas y acusaron a la prensa de hacer creer que fue el gobierno el que efectuó los disparos mortales. Un dirigente recordó el confuso tiroteo durante una marcha opositora, en abril pasado, que derivó en un golpe de Estado que sacó a Chávez del poder por 47 horas. "Aquellos muertos también eran nuestros", afirmó. Según los chavistas, las muertes en los enfrentamientos callejeros fueron provocadas por la Policía Metropolitana, bajo control del alcalde opositor de Caracas, Alfredo Peña. Los muertos fueron identificados como Jairo Gregorio Morán, de 23 años, con un tiro en la espalda, y Oscar Aponte Gómez, con un disparo en el cuello. Los disturbios ocurrieron cuando las fuerzas del orden reprimieron una manifestación opositora que intentó llegar a la base militar Fuerte Tiuna, y a simpatizantes del oficialismo. Los primeros disparos partieron desde un lugar donde se hallaban supuestos chavistas y estuvieron dirigidos hacia la concentración opositora, constató la agencia francesa AFP.
El costo del referéndum
La oposición exige la renuncia de Chávez y el llamado a elecciones anticipadas o, en su defecto, un referéndum sobre la continuidad del mandatario en su cargo. El gobierno se niega a aceptar las dos primeras opciones y asegura no contar con el dinero necesario para hacer la consulta popular. En este sentido, el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró que recurrirá a financiamiento externo si Chávez sigue negando los recursos para realizar el referéndum, previsto para el 2 de febrero. En esta cuestión han quedado estancadas las discusiones de la mesa de diálogo que promueve el secretario general de la OEA, César Gaviria. Chávez acepta sólo el envío de recursos del Estado para la realización de un referéndum revocativo, previsto en la Constitución, que se puede realizar a mitad de su mandato, en agosto próximo. (Télam)







