08 Julio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Con una fuerte carga literaria y de humor negro, el drama policial "The Pillowman" ("El hombre almohada") que fue suceso en Broadway, llegó a la avenida Corrientes de la mano de Pablo Echarri, quien supo sostener una obra de dos horas y media en la piel de un escritor acusado de cometer sangrientos asesinatos de niños.
Se trata de una compleja historia que toma como eje la relación de los dos hermanos Katurian, el escritor (Echarri) y su hermano Michal, deficiente mental (Carlos Belloso). En el relato se cruzan sucesos reales de la dramática infancia de ambos y la vida los dos policías que los arrestan (Carlos Santamaría y Vando Villamil), entremezclados con la actividad literaria y la imaginación del escritor.
Lo macabro y la esgrima verbal aportan a la inteligencia de un libro capaz de sonsacar risas a partir del dolor y la buena actuación de Echarri en su regreso al teatro tras nueve años, son algunos de los pilares de esta pieza que comienza como un triller policial para luego erigirse en una comedia negra. Cuentos actuados, leídos y filmados funcionan como un hilo conductor muy atractivo. (Télam)
Se trata de una compleja historia que toma como eje la relación de los dos hermanos Katurian, el escritor (Echarri) y su hermano Michal, deficiente mental (Carlos Belloso). En el relato se cruzan sucesos reales de la dramática infancia de ambos y la vida los dos policías que los arrestan (Carlos Santamaría y Vando Villamil), entremezclados con la actividad literaria y la imaginación del escritor.
Lo macabro y la esgrima verbal aportan a la inteligencia de un libro capaz de sonsacar risas a partir del dolor y la buena actuación de Echarri en su regreso al teatro tras nueve años, son algunos de los pilares de esta pieza que comienza como un triller policial para luego erigirse en una comedia negra. Cuentos actuados, leídos y filmados funcionan como un hilo conductor muy atractivo. (Télam)







