"A mi me sostiene el público"

"Dios me dio la posibilidad y la gente me premió", le dijo a LA GACETA el Chaqueño Palavecino para explicar su éxito. El músico habló sobre sus días en nuestra provincia, entre amigos y sus primeras grabaciones.

SIEMPRE AGRADECIDO. El Chaqueño aseguró que es el público el que lo impulsa a seguir, aún cuando las cosas no marchen del todo bien.ARCHIVO LA GACETA
SIEMPRE AGRADECIDO. El Chaqueño aseguró que es el público el que lo impulsa a seguir, aún cuando las cosas no marchen del todo bien.ARCHIVO LA GACETA
07 Julio 2008
"Dios me dio la posibilidad y la gente me premió", le dijo a LA GACETA el Chaqueño Palavecino para explicar su éxito. Y cuando habla de la "gente", la tucumana tiene un lugar especial en su corazón, porque fue en nuestra provincia donde grabó sus dos primeros trabajos, y donde recibió los primeros respaldos fuertes para iniciar su carrera, hace casi 25 años. El Chaqueño será, mañana, el encargado de cerrar una nueva edición del festival Atahualpa, en el club Central Córdoba.

El Chaqueño se emociona mucho cuando llega a Tucumán
Cuando desde el otro lado de la línea telefónica el Chaqueño Palavecino escucha que lo llaman desde Tucumán se emociona. Dice que unos minutos antes charló con un productor tucumano amigo suyo, con el que habló de gente conocida, de sus recuerdos en la provincia, y de muchas cosas más.
Empieza por los personajes con los que compartió peñas, asados y noches. El Negro Alvarez, Marcelo Campos, Michi Rivero, Orlando Galante... "Ellos tenían su barra, Galante estaba en el ?Fogoncito criollo? (en LV 12). Toda gente sencilla con la que tirábamos algo a la parrilla y tocábamos la guitarra", contó el Chaqueño recordando cosas ocurridas hace unos 25 años. El será, el martes, la figura principal del festival Atahualpa, en el club Central Córdoba.
De ahí, el cantante salta a sus tardes de ocio en la ciudad, cuando llegaba al mando de un colectivo que traía pasajeros desde Salta para que tomaran el tren a Buenos Aires. "Con la camisa celeste y el pantalón azul puestos, y como un jubilado me sentaba en la plaza. Me acuerdo de haber visto varias veces a la Orquesta Municipal, que tenía un director flaquito que bailaba; un personaje", dijo, en referencia al maestro Luzbel Giaccobe.
"A veces iba a la iglesia de La Merced, porque siempre me atrajo mucho la historia y ahí hay muchas cosas importantes, como el bastón de Belgrano. Pero eran días de caminatas largas, de sueños con la música", explicó.
El sueño empezó a materializarse en Tucumán, justamente, cuando en esa época, impulsado por sus amigos tucumanos, entró al estudio de Gerardo Alderete. "Yo quería que hubiera un violín, porque tiene el sonido del Chacho salteño, que es de donde soy. Y lo encontré a Fernando Mattos", dijo.
No lo conocía nadie, pero de a poco, con el casete grabado y la ventaja que le daba el hecho de ser chofer y de viajar por el país, empezó a dejar su material en las radios y a venderlo en las ferias de los pueblos y ciudades.
También su segundo disco fue grabado en Tucumán, aunque en mejores condiciones. "Ese fue el disco, porque pegó en los pueblos, y pude hacer como la víbora al sapo, que lo rodea de espuma y después lo agarra; así llegué a las ciudades", aseguró.
El Chaqueño, que hoy llena estadios por todo el país, afirmó que su éxito se debe al boca en boca de la gente que fue escuchándolo, y al trabajo sin descanso que realiza desde entonces. "Pero no vas a creer que fue tan fácil, porque cuando me llevaban a un festival me mandaban para el último; no tenía quién me defienda, así que me la tenía que bancar", contó.
Pero eso, al final, le cayó bien, y convirtió a las madrugadas de la Serenata de Cafayate, por ejemplo, en su bandera. "Tocaba a las seis de la mañana, y un jueves juntaba más gente que los artistas principales que tocaban el viernes", se jactó. "Es algo de la gente y mío ; es difícil de sostener, pero eso me ayudó a ganarme al pueblo, que es lo que me interesa", agregó.
Aunque hizo alarde de su popularidad, después aseguró que no se la cree. "A mí me sostiene el público, que quiere que le cante, y sólo a la gente le agradezco mi éxito, además de a Dios, claro", señaló.
Lo importante, dijo, es la continuidad. "Me mantiene vivo ver a una viejita de 80 años cantando mis canciones en un pueblo, o ver a un nene de dos años vestido de gaucho en el escenario", aseguró quien lleva casi 25 años de carrera. "En todo este tiempo estuve siempre en alza, y hasta en el peor momento del folclore, cuando lo extranjero se metía en todos lados, yo pude seguir. Y fue gracias al apoyo de la gente", confirmó el Chaqueño.

"Tengo la conciencia limpia", dijo el músico
"Yo tengo la conciencia limpia, los que hablan mal de mí es porque sin darme cuenta llegué a un lugar en el que ayudo a otros. Por eso me pasaron cosas terribles", aseguró el Chaqueño Palavecino cuando la conversación derivó en la polémica compra de una camioneta importada Hummer que habría ingresado de manera ilegal al país. Por esa compra, el músico deberá declarar ante la Justicia en agosto.
"Se me dio la posibilidad de comprarla y lo hice. Fue en una agencia, y pagué como cualquiera una buena plata. Eso fue hace dos años, y no sé por qué salta ahora. Creeme que la compré para usarla en el Chaco, donde nací, para ayudar a mi gente... y ahora dicen que soy contrabandista", se indignó.
El aclaró que si hubiera sabido del origen oscuro del vehículo, no lo hubiera adquirido, o lo hubiera vendido al enterarse. También negó que se haya convertido en un gran terrateniente de su Chaco salteño natal. "En esa zona hay 650.000 hectáreas de tierras fiscales, que deberían ser para el aborigen y el criollo que las trabaja. Mis parientes y mis mayores están ahí, pero apareció gente de afuera que se quiere quedar con todo. La cosa es clara, ahí está el acuífero huichi, que es muy importante", explicó. El dijo que en la zona muchos lo ven como una especie de asistente social, porque hace unos años armó una fundación con la que viene trabajando en las necesidades básicas de los pobladores.
"Estamos trabajando para construir una iglesia, una escuela agrotécnica y un centro de salud; y siempre estamos dando una mano con mercadería y ayudando en la construcción de casas, porque hay mucha pobreza hí. pero yo no tengo tierras", reiteró.
"A muchos le incomoda lo que hago, pero no tengo tierras ahí; además no se las puede comprar. Hay gente que lleva muchísimos años reclamando que se les entreguen a sus dueños verdaderos, pero todavía no sale la ley", aclaró.

Canta para divertir y para sumar
"Al final no actué en Salta porque no me gustó cómo se hizo todo. A mí el conflicto con el campo no me interesa en particular, yo estoy para sumar", dijo el Chaqueño Palavecino al aludir a su ausencia en el escenario del acto del oficialismo en su provincia natal, el 20 de junio. "Yo quería cantarle a la Presidenta, porque espero que el Gobierno siga bien y que se arregle todo este problema. Pero yo estoy acá para alegrar a la gente y no para dividir", señaló. "Cuando hay peleas yo trato de separar sin meterme, porque no quiero ligarme un cachetazo", graficó.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios