06 Julio 2008 Seguir en 
“Los factores de producción que se reflejan dentro del show mismo, están más vinculados al sonido (si es el adecuado para ese determinado lugar), la iluminación, la puesta en escena con las luces, la escenografía y las disposiciones dentro de la sala. Muchas veces esto está ligado a los costos y aquí sí se siente la diferencia entre una buena y una mala producción”, señala Máximo Toledo Pimentel, integrante de la banda Sr. Valdez.
Al rockero tucumano no le asusta utilizar la palabra marketing, sobre la cual existe un verdadero prejuicio. “El show debe set vendido al público. Y para eso hay que ofrecer algo interesante, que atrape y que genere esas ganas de ir y de pagar una entrada. Esto se logra a través de una herramienta del marketing que es la comunicación y el diseño de la campaña de difusión”, indica.
¿Cómo se preparan para un recital?, le preguntó LA GACETA. “Primero hay que definir si se trata de un show especial o de uno común. Luego hay que ordenar la lista de temas y su ensamble, lo que es fundamental, porque en el escenario no nos podemos mirar entre todos y preguntarnos cuál tema hacemos ahora, por ejemplo”, responde Máximo. Y agrega que lo que mira mucho es la escenografía, el vestuario y la ambientación en general. “Un show acústico puede estar ambientado con velas, sin necesidad de que esto sea un gasto oneroso. Me interesa mucho el manejo de los climas y de los espacios para el contacto con el público; a mí, en particular, no me gustan las bandas que entre tema y tema dicen algo a la gente, porque creo que se corta el vinculo del espectador”.
Según el músico, el marketing (temido por unos, odiado por otros y entendido por pocos) no es vender espejitos de colores o vender ilusiones que no están. “Simplemente, hay que destacar los aspectos que deben resaltar de ese tipo de producción y de esta manera buscar una diferenciación única, exclusiva y que con el tiempo sea recordada como tal. Hoy, Divididos es la aplanadora del rock; parte de su lema tiene que ver con sonar increíble en lugares grandes o chicos, y a esta característica de la banda se la comenzó a destacar y ahora, después de que el marketing la comunicara, es un valor de Divididos; sonar increíble siempre”, concluye el músico.
Al rockero tucumano no le asusta utilizar la palabra marketing, sobre la cual existe un verdadero prejuicio. “El show debe set vendido al público. Y para eso hay que ofrecer algo interesante, que atrape y que genere esas ganas de ir y de pagar una entrada. Esto se logra a través de una herramienta del marketing que es la comunicación y el diseño de la campaña de difusión”, indica.
¿Cómo se preparan para un recital?, le preguntó LA GACETA. “Primero hay que definir si se trata de un show especial o de uno común. Luego hay que ordenar la lista de temas y su ensamble, lo que es fundamental, porque en el escenario no nos podemos mirar entre todos y preguntarnos cuál tema hacemos ahora, por ejemplo”, responde Máximo. Y agrega que lo que mira mucho es la escenografía, el vestuario y la ambientación en general. “Un show acústico puede estar ambientado con velas, sin necesidad de que esto sea un gasto oneroso. Me interesa mucho el manejo de los climas y de los espacios para el contacto con el público; a mí, en particular, no me gustan las bandas que entre tema y tema dicen algo a la gente, porque creo que se corta el vinculo del espectador”.
Según el músico, el marketing (temido por unos, odiado por otros y entendido por pocos) no es vender espejitos de colores o vender ilusiones que no están. “Simplemente, hay que destacar los aspectos que deben resaltar de ese tipo de producción y de esta manera buscar una diferenciación única, exclusiva y que con el tiempo sea recordada como tal. Hoy, Divididos es la aplanadora del rock; parte de su lema tiene que ver con sonar increíble en lugares grandes o chicos, y a esta característica de la banda se la comenzó a destacar y ahora, después de que el marketing la comunicara, es un valor de Divididos; sonar increíble siempre”, concluye el músico.









