La soja y el maíz son víctimas del ataque de plagas

En algunos lugares de la provincia se tuvo que resembrar lotes por el ataque de picudos. En pocos días terminará la siembra.

03 Enero 2003
Las lluvias que se vienen registrando en la provincia en las últimas semanas posibilitaron que las siembras de soja y de maíz casi concluyeran en la provincia. "Los perfiles hídricos de los suelos están bien, y faltan muy pocos días para que termine la siembra en toda el área granaria", señaló a LA GACETA el consultor agropecuario Oscar Ricci.
Los pocos lotes que aún no fueron sembrados con soja están ubicados al sur de la provincia. La estimación de los productores es que se logrará una superficie similar a la del año pasado, cuando se cultivaron 220.000 hectáreas en toda la provincia con este grano. "Por el disponible de semilla que hay, se calcula que al menos se logrará un área de siembra igual a la de la campaña anterior", indicó Ricci. Sostuvo que aún es prematuro evaluar cómo serán los rindes en soja, pero dejó en claro que por ahora el posicionamiento de los campos es bueno.
Para concluir la campaña de maíz también faltan pocos días. Al igual que el año pasado, la intención de siembra también es baja: unas 30.000 hectáreas en toda la provincia.
Aunque las expectativas de los productores sobre la evolución de los cultivos son favorables, hay un aspecto que preocupa bastante: se destina mucho dinero a la compra de insecticidas para combatir diversas plagas que están atacando a los nuevos cultivos. Ricci explicó que hubo algunos lugares en los que se tuvo que resembrar lotes con soja por el ataque de picudos. El impacto de esta plaga alcanzó especialmente a los terrenos que no recibieron tratamientos preventivos con productos específicos. "Hubo una gran presión de dos tipos de picudo, orugas y algo de cortador", apuntó el especialista. Parte de los cultivos de maíz recibieron ataques de langostas, algo que es normal en esta etapa.

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