Carrera sin precedentes

Maqueda es el reaseguro del Gobierno de que no habrá un fallo redolarizador.

31 Diciembre 2002
La carrera hacia la Corte Suprema de la Nación de Juan Carlos Maqueda ha sido la más veloz, constitucionalmente, en la zigzagueante historia del máximo tribunal de Justicia: seis días entre la remisión de su nominación al Senado, por el Presidente, y el consiguiente acuerdo de la Cámara, -prescindiendo de la audiencia pública sobre el nombramiento- y una semana escasa para la asunción de la investidura, que duró algo menos de tres minutos y obligó al flamante ministro a acceder y a salir de los tribunales por una puerta lateral, eludiendo a un agresivo conjunto de depositantes cautivos. Maqueda es el reaseguro del gobierno de que no habrá un fallo redolarizador e, inclusive, de que el acuerdo de los jueces transite finalmente por otra de las vías políticas que la justicia suele recorrer en tiempos de alarma. Pero el caso -que ha conmovido a no pocas instituciones jurídicas- no es un hecho limitado desde el punto de vista político a nuestra realidad local, pues tiene un marco bastante más amplio, que incluye la notoria satisfacción de los organismos internacionales de crédito, piloteados por la fuerte presión del Grupo de los Siete países más poderosos y con las mayores inversiones en la Argentina. La conclusión puede producirse durante las próximas dos semanas, al acordar con el Fondo Monetario, dejando de lado las recurrentes observaciones oportunistas de sus jerarquías sobre la seguridad de que las instituciones funcionen transparentemente en el país.

Litigio en puerta
Por tercera ocasión Carlos Reutemann inició la semana oponiéndose a la cancelación de la interna justicialista y al régimen de lemas con el que Eduardo Duhalde aspira ahora desembozadamente a impedir el avance de Carlos Menem. El gobernador de Santa Fe se adelantó así con rapidez a las presiones que en los días inmediatos comenzarán ejercer sobre él los delegados dualistas para que se sume al congreso partidario previsto para el 8 de enero, pero cuya seguridad ha sido puesta en duda igualmente por José de la Sota, al asumir la misma posición que Reutemann. Mientras tanto, al juzgado federal y electoral de María Servini de Cubría ya llegó la comunicación formal del consejo nacional sobre la convocatoria a la interna del 23 de febrero, decisión que difícilmente sea objetada y que, en todo caso, puede dar lugar a otro litigio si el congreso del PJ se reúne finalmente y la cuestiona. Alberto Kohan, el vocero menemista más agresivo, ha descalificado la versión de los rivales sobre una ruptura del justicialismo por decisión del ex presidente. El peor negocio político para Menem sería precisamente ese, y por ello Duhalde lo está empujando con esa dirección utilizando, inclusive, recursos gubernamentales como el manejo oportunista de fondos federales de las provincias más afectadas para asegurarse la mayoría en el anunciado congreso. Las claras posiciones públicas de Reutemann y De la Sota se han convertido consiguientemente en la imprevisible clave de un desenlace muy incierto. (De nuestra Sucursal)

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