17 Junio 2008 Seguir en 
Buenos Aires.- Con un show intenso, desbordado y emocionante, Catupecu Machu, la banda encabezada por Fernando Ruiz Díaz, cerró el sábado una serie de shows íntimos y conceptuales en el teatro Opera, donde continuó presentando en cuatro actos "Laberintos entre aristas y dialectos", su nuevo disco.
Las anécdotas, los invitados, los agradecimientos y un cierto dejo de melancolía aportaron colores a las tres horas de un recital, en el que Ruiz Díaz junto a Macabre, Herrlein y Sebastián Cáceres, volvieron a mostrar su cara más profunda sin abandonar la potencia que los caracteriza.
Entre referencias a su hermano Gabriel, a su madre Dominga, a quien el cantante, bajista y guitarrista definió como "la persona ?más? del planeta, una santa de Dios", elogios hacia los músicos que lo acompañaron en este ciclo (que volvió a incluir un cuarteto de cuerdas y flauta traversa) y a los colegas-amigos que conoció a lo largo de su carrera, transcurrió una intensa noche.
"Estos cuatro Opera de amor son para Gaby", fue la frase que llegó al público y que sobrevoló durante todo el show dividido en "Los Cuadros", "El viaje", "La batalla" y "El lugar", cuatro actos en que la banda pasó de lo acústico a un sonido puramente eléctrico, de pasajes instrumentales al grito de la bella melodía de "Viaje de miedo" sin alterar su peculiar universo musical. Fabián von Quintiero en el bajo (ex Ratones Paranoicos), Leonardo De Cecco en batería (Attaque 77) y el cantante Wallas y el guitarrista Pablo M (Massacre) se sumaron en el último acto, para doblar el bajo y la batería en "Preludio al filo en el umbral". (Télam)
Las anécdotas, los invitados, los agradecimientos y un cierto dejo de melancolía aportaron colores a las tres horas de un recital, en el que Ruiz Díaz junto a Macabre, Herrlein y Sebastián Cáceres, volvieron a mostrar su cara más profunda sin abandonar la potencia que los caracteriza.
Entre referencias a su hermano Gabriel, a su madre Dominga, a quien el cantante, bajista y guitarrista definió como "la persona ?más? del planeta, una santa de Dios", elogios hacia los músicos que lo acompañaron en este ciclo (que volvió a incluir un cuarteto de cuerdas y flauta traversa) y a los colegas-amigos que conoció a lo largo de su carrera, transcurrió una intensa noche.
"Estos cuatro Opera de amor son para Gaby", fue la frase que llegó al público y que sobrevoló durante todo el show dividido en "Los Cuadros", "El viaje", "La batalla" y "El lugar", cuatro actos en que la banda pasó de lo acústico a un sonido puramente eléctrico, de pasajes instrumentales al grito de la bella melodía de "Viaje de miedo" sin alterar su peculiar universo musical. Fabián von Quintiero en el bajo (ex Ratones Paranoicos), Leonardo De Cecco en batería (Attaque 77) y el cantante Wallas y el guitarrista Pablo M (Massacre) se sumaron en el último acto, para doblar el bajo y la batería en "Preludio al filo en el umbral". (Télam)







