Les Luthiers, talento y oficio

El grupo se presentará el jueves, el viernes y el sábado en el teatro San Martín con su último espectáculo. "Usamos la música como pretexto para divertirnos con nuestro idioma", le dijo a este diario Daniel Rabinovich.

09 Junio 2008
Con su fórmula ya habitual de juegos de palabras y muecas en escena, además de las bromas musicales con instrumentos raros, el grupo Les Luthiers traerá a Tucumán su nuevo espectáculo. Se trata de "Los premios Mastropiero", que subirá a escena el jueves, el viernes y el sábado, en el teatro San Martín (avenida Sarmiento y Muñecas). La nueva propuesta rompe un poco con la estructura de los espectáculos anteriores, que eran una seguidilla de sketches presentados por Marcos Mundstock. En esta "ceremonia" (¡toda una palabra para desarmar por los "informales" Luthiers!), Mundstock y Daniel Rabinovich hacen de presentadores, mientras que los demás integrantes (Carlos López Puccio, Jorge Maronna y Carlos Núñez Cortés) interpretan fragmentos de las composiciones de los programas nominados. En diálogo exclusivo con LA GACETA, Rabinovich cuenta detalles del espectáculo y revela aspectos poco conocidos del exitoso y legendario grupo.

- Después de 40 años de tanto invento, tanta composición, tanta creación... ¿a dónde va Les Luthiers?
- A Tucumán esta semana, de regreso a nuestro querido teatro San Martín, en vísperas del estreno primaveral del nuevo espectáculo. Y no mucho más lejos; total, hay que vivir lo presente y disfrutar de cada momento.

- ¿Por qué no hay otro grupo como Les Luthiers? ¿Por qué no hay copias?
- Es bastante difícil de explicar lo que sucede con nosotros aunque hubo y hay copias, claro. Y no hay otro Les Luthiers por razones obvias: la química de nuestro encuentro y la mezcla de nuestras capacidades ha dado lugar a la física de la fusión. Me encanta esta frase...

-¿Hay algo más poderoso que la mixtura entre la música y el humor?
- No para nosotros, que pretendemos divertirnos con nuestro idioma y el humorismo, usando la música como pretexto o como vehículo. Y los instrumentos informales, que siempre han marcado nuestra identidad.

- ¿Cuál es el secreto del éxito de Les Luthiers?
- En alguna medida puede usted consultar las respuestas anteriores, señor periodista. Y también, por supuesto, la clave está en el enorme atractivo físico que tenemos los integrantes del grupo. No hay mujer que se nos resista. Salvo las propias, claro.

- ¿El oficio lo es todo?
No. Hay que tener talento. Pero sin el oficio, las ideas quedan en eso: en ideas. No pasan a la partitura, a los libretos, al escenario.

- Ciudadanos Iustres de la Ciudad de Buenos Aires, miembros de número de la Orden de Isabel la Católica... ¿los premios alimentan el espíritu?
- Sí, creo que sí. Alimentan y engordan el ego. Hay que tener cuidado. Y hacer dieta cada tanto.

- ¿Qué artistas son sus referentes?
- ¿Tiene tiempo? ¿Tiene espacio?... La lista es interminable: los músicos, escritores, plásticos, humoristas de talento. De verdad me avergonzaría hacer una lista y seguramente sería injusto. Ahora, de verdad, en ella no faltaría ninguno de mis compañeros de Les Luthiers.

- ¿Cómo surgió este nuevo espectáculo?
- Es una parodia de las entregas de premios, del tipo del Oscar de la Academia de Hollywood o el Martín Fierro nuestro, o tantos otros, que la gente ve por televisión. Son ceremonias que siempre tienen números musicales y conductores entretenidos y pintones. En este caso, la entrega es conducida por Marcos (entretenido) y yo (pintón).

- ¿En qué disciplina se sienten más fuertes? ¿Si les preguntan qué son, qué responden?
- Si me preguntan a mí, digo que soy papá, abuelo, amigo, escribano, billarista, hincha de Independiente, morfón, guitarrero, cantor... ¿sigo?

-¿Cuánto tiempo les lleva armar un espectáculo como este?
- Todo el tiempo. Se empieza a pensar y a escribir prácticamente desde el estreno del anterior. De manera que un cálculo aproximado sería entre dos y tres años.

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