- Después de 40 años de tanto invento, tanta composición, tanta creación... ¿a dónde va Les Luthiers?
- A Tucumán esta semana, de regreso a nuestro querido teatro San Martín, en vísperas del estreno primaveral del nuevo espectáculo. Y no mucho más lejos; total, hay que vivir lo presente y disfrutar de cada momento.
- ¿Por qué no hay otro grupo como Les Luthiers? ¿Por qué no hay copias?
- Es bastante difícil de explicar lo que sucede con nosotros aunque hubo y hay copias, claro. Y no hay otro Les Luthiers por razones obvias: la química de nuestro encuentro y la mezcla de nuestras capacidades ha dado lugar a la física de la fusión. Me encanta esta frase...
-¿Hay algo más poderoso que la mixtura entre la música y el humor?
- No para nosotros, que pretendemos divertirnos con nuestro idioma y el humorismo, usando la música como pretexto o como vehículo. Y los instrumentos informales, que siempre han marcado nuestra identidad.
- ¿Cuál es el secreto del éxito de Les Luthiers?
- En alguna medida puede usted consultar las respuestas anteriores, señor periodista. Y también, por supuesto, la clave está en el enorme atractivo físico que tenemos los integrantes del grupo. No hay mujer que se nos resista. Salvo las propias, claro.
- ¿El oficio lo es todo?
No. Hay que tener talento. Pero sin el oficio, las ideas quedan en eso: en ideas. No pasan a la partitura, a los libretos, al escenario.
- Ciudadanos Iustres de la Ciudad de Buenos Aires, miembros de número de la Orden de Isabel la Católica... ¿los premios alimentan el espíritu?
- Sí, creo que sí. Alimentan y engordan el ego. Hay que tener cuidado. Y hacer dieta cada tanto.
- ¿Qué artistas son sus referentes?
- ¿Tiene tiempo? ¿Tiene espacio?... La lista es interminable: los músicos, escritores, plásticos, humoristas de talento. De verdad me avergonzaría hacer una lista y seguramente sería injusto. Ahora, de verdad, en ella no faltaría ninguno de mis compañeros de Les Luthiers.
- ¿Cómo surgió este nuevo espectáculo?
- Es una parodia de las entregas de premios, del tipo del Oscar de la Academia de Hollywood o el Martín Fierro nuestro, o tantos otros, que la gente ve por televisión. Son ceremonias que siempre tienen números musicales y conductores entretenidos y pintones. En este caso, la entrega es conducida por Marcos (entretenido) y yo (pintón).
- ¿En qué disciplina se sienten más fuertes? ¿Si les preguntan qué son, qué responden?
- Si me preguntan a mí, digo que soy papá, abuelo, amigo, escribano, billarista, hincha de Independiente, morfón, guitarrero, cantor... ¿sigo?
-¿Cuánto tiempo les lleva armar un espectáculo como este?
- Todo el tiempo. Se empieza a pensar y a escribir prácticamente desde el estreno del anterior. De manera que un cálculo aproximado sería entre dos y tres años.








