En 2002, la cinematografía argentina regaló a los espectadores momentos inolvidables frente a la gran pantalla, y sus creadores han conseguido sortear la delicada situación, sacando sus películas adelante e incluso recogiendo premios en los festivales internacionales.
Aunque el momento excepcional que vive el país ha hecho que tal vez se ponga más atención a sus películas, a la hora de la verdad esta cinematografía ha sido la más representada en los grandes festivales y en los especializados en cine iberoamericano. Tanto directores ya reconocidos como noveles forman parte de esa excepcional vitalidad que ha conseguido atraer nuevamente al público argentino a las salas y que las películas se estrenen en otros países y no sólo en salas de arte y ensayo.
El año comenzó con un premio paralelo en el Festival de Berlín para "Un día de suerte", de Sandra Gugliotta. Pablo Trapero y Adrián Caetano, dos de los realizadores que conforman lo que se ha denominado el "Nuevo Cine Argentino", estrenaron sus segundas películas ("El bonaerense" y Un oso rojo", respectivamente) en el Festival de Cannes, donde tuvieron una buena acogida. Aún tratándose de largometrajes que se centran en la situación personal de los protagonistas, en las dos se puede entrever la crisis del país.
Algo similar ocurre con "Tan de repente", la ópera prima de Diego Lerman que se alzó con el Leopardo de Plata del Festival de Locarno y ganó el Primer Premio Coral del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Adolfo Aristarain se llevó el premio al mejor guión con "Lugares Comunes" en el Festival de San Sebastián, mientras que "Historias Mínimas", de Carlos Sorín, se reveló en el mismo certamen como una pequeña joya, que finalmente se llevó el Premio Especial del Jurado.
La elección de la película que representará a Argentina en Hollywood no ha sido fácil con las interesantes propuestas estrenadas, pero finalmente es "Kamchatka", de Marcelo Piñeyro, la que aspira a entrar en la carrera al Oscar a la mejor película extranjera. La cinta está protagonizada por los exitosos Cecilia Roth y Ricardo Darín.
Aunque el momento excepcional que vive el país ha hecho que tal vez se ponga más atención a sus películas, a la hora de la verdad esta cinematografía ha sido la más representada en los grandes festivales y en los especializados en cine iberoamericano. Tanto directores ya reconocidos como noveles forman parte de esa excepcional vitalidad que ha conseguido atraer nuevamente al público argentino a las salas y que las películas se estrenen en otros países y no sólo en salas de arte y ensayo.
El año comenzó con un premio paralelo en el Festival de Berlín para "Un día de suerte", de Sandra Gugliotta. Pablo Trapero y Adrián Caetano, dos de los realizadores que conforman lo que se ha denominado el "Nuevo Cine Argentino", estrenaron sus segundas películas ("El bonaerense" y Un oso rojo", respectivamente) en el Festival de Cannes, donde tuvieron una buena acogida. Aún tratándose de largometrajes que se centran en la situación personal de los protagonistas, en las dos se puede entrever la crisis del país.
Algo similar ocurre con "Tan de repente", la ópera prima de Diego Lerman que se alzó con el Leopardo de Plata del Festival de Locarno y ganó el Primer Premio Coral del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Adolfo Aristarain se llevó el premio al mejor guión con "Lugares Comunes" en el Festival de San Sebastián, mientras que "Historias Mínimas", de Carlos Sorín, se reveló en el mismo certamen como una pequeña joya, que finalmente se llevó el Premio Especial del Jurado.
La elección de la película que representará a Argentina en Hollywood no ha sido fácil con las interesantes propuestas estrenadas, pero finalmente es "Kamchatka", de Marcelo Piñeyro, la que aspira a entrar en la carrera al Oscar a la mejor película extranjera. La cinta está protagonizada por los exitosos Cecilia Roth y Ricardo Darín.







