CARTAS

28 Diciembre 2002
CENTRO DE PAGO
"A río revuelto ganancia de pescadores", dice el viejo refrán que, bien aplicado, está en relación con lo que sucede en la calle Crisóstomo Alvarez al 900. Allí funciona el centro de pago del Banco del Tucumán. En fechas de pago se entremezclan jubilados y pensionados con beneficiarios de los planes de inclusión social, transeúntes ocasionales, vendedores ambulantes, pasajeros que ascienden y descienden de los colectivos, remises, usuarios de la estación de servicio, enfermos del sanatorio, descuidistas, promotoras, policías, punguistas, automovilistas. Pero las historias más tristes las protagonizan los pobres viejitos, a quienes se los ve acompañados por ciertos nefastos personajes, sean parientes o no, que los asaltan después que cobran.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
S. M. de Tucumán

CANDIDATO
Se ha planteado la polémica sobre si el senador José Alperovich, por profesar la religión judía, puede llegar a ser el gobernador o no. El tema -a mi criterio- no pasa por una ley o por una cuestión religiosa, sino porque la persona que tenga aspiraciones de asumir ese cargo no solamente tiene que ser un hombre sano moral y físicamente sino que, además, debe tener la plena seguridad de que logrará el bien común. El próximo gobernador de la provincia tendrá poco margen para el error o la mentira. El que gane no sólo deberá conocer los problemas y necesidades de la gente sino también tener la suficiente capacidad de saber cómo resolverlos. Tengo mis dudas de que Alperovich sea la persona indicada para sacar a esta provincia de las puertas del abismo -espero estar equivocado-, porque se esperaba de él mucho más en su pasado como legislador del radicalismo. Y como ministro de Economía ha quedado pegado ante las promesas incumplidas del gobernador Miranda. Hoy, si el candidato a gobernador del partido que fuere no tiene propuestas concretas de abrir fábricas e industrias para poner de pie a la provincia, es mejor que no se presente. La gente ya no soporta más a los audaces e incapaces. El político nace -como los grandes genios de la humanidad- y no se hace, porque el tiempo no le dará lo que la naturaleza le ha negado.
Juan Luis Frías
Azcuénaga 1.071
S. M. de Tucumán

DAÑO COLATERAL
Analizando el artículo "Daño colateral", se deduce que algunos funcionarios no asumen la realidad y además pretenden minimizarla, escondiéndola dentro de la situación general del país. A los 17 chicos muertos y a los desnutridos no los inventó la prensa porteña. Son reales y es culpa directa de gobernantes, funcionarios, políticos y otros más. Resulta curiosa la afirmación de que la pobreza no existe en los centros turísticos. Tendríamos que mudarnos todos a estas latitudes. No sé lo que se dijo en un canal de Buenos Aires, pero me pregunto qué esperan nuestros bien pagados representantes para iniciar acciones legales ante tamaña "intención de dañar" a Tucumán. Es lamentable que se diga que no hay dinero para publicidad de los bellos lugares turísticos tucumanos, cuando hace muy poco leíamos unos afiches (costaron $ 36.000) que intentaban convencernos de que esta era una provincia segura, mientras alguien nos apuntaba a la cabeza y nos robaba el reloj y la billetera.
Carlos Valentín Aybar
Benjamín Matienzo 577
S. M. de Tucumán

CICLISTA ACCIDENTADO
El domingo pasado bajaba en bicicleta de San Javier alrededor de las 11.30. Al terminar de descender los últimos metros de la zona de El Corte, me encontré con un pequeño lomo de burro y me accidenté. Tuve escoriaciones por todo el cuerpo y un fuerte golpe en la cabeza. Me llevaron al hospital Carrillo, donde fui muy bien atendido. Pero mi asombro se debe que a me enteré de que son innumerables los ciclistas y motociclistas accidentados en ese lugar. ¿Por qué la repartición a la que le compete el arreglo de ese gran defecto no actúa con eficacia? Hago notar que quienes practicamos ciclismo, al salir a las rutas no sabemos si volveremos sin la bicicleta o baleados, o tal vez muertos porque son varios los que se dedican a los asaltos.
Ramón Bingacina
Junín 1.648
S. M. de Tucumán

ORACION
Dios mío, bendice a la Argentina. Ilumina a su pueblo y a sus gobernantes para que pongan su fe, esperanza, confianza y amor en Ti. Guía a esta tierra que amamos y veneramos; guíala para que alimente los ideales de igualdad y fraternidad; proporcione a todos la oportunidad de vivir; justiprecie los derechos individuales; levante al pobre y al afligido; honre la maternidad y dé origen a una generación vigorosa y trabajadora, santa y con temor a Dios, fuerte en la lucha por el bien, magnánime en la victoria y honorable al establecer una paz justa y caritativa, siguiendo la senda de la rectitud y de la santidad que, por sí sola, exalta a una nación.
Jorge Farina
C. Gutiérrez 747
S. M. de Tucumán

EL MAS LARGO Y CRUEL
En pocos días se termina, para siempre el año 2002. Fue el más largo y cruel que hayamos pasado los argentinos de mis años. El más asqueante que hayamos vivido los tucumanos. Sucedió la tormenta perfecta: todos los factores negativos posibles internos y externos. Se instalaron, sin piedad, durante meses. Me dicen que en este país, eso es incomprensible, pero forma parte de la siniestra capacidad que tienen las sociedades de provocar millones de muertos en guerras civiles y mundiales, en holocaustos y en totalitarismos. Nosotros dimos cuenta de ella fagocitando nuestro futuro, nuestra paz, nuestros niños, nuestras mujeres. Demostramos ser sagaces en ello. Dicen, quienes saben, que ya podemos ver las luces del final. Dicen que les ha sorprendido descubrir un pueblo solidario; una sociedad que está encontrando por sí sola formas y modos de superar "los valladares". Pero dicen también que conviviremos por mucho tiempo más con las heridas sociales, con la podredumbre de los partidos políticos, con la corrupción o para siempre si no hemos aprendido. Tímidamente, entonces, se asoma la esperanza. Ya algunos se han instalado en la reconstrucción; otros, no terminan de asimilar el desastre. Pero muchos más, esto es trágico, ni sospechan los cambios que se requieren. Necesitamos, más que nunca, fortaleza, amor, convicción, sentido del bien común y mucha más sagacidad que la requerida para generar el desastre. ¿Dispondremos de ese capital? En poco tiempo lo sabremos.
Alfredo Bolsi
B. Houssay 102
Yerba Buena-Tucumán

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