Lo mataron de un tiro en la cabeza

Rubén Alfredo Ole fue sorprendido en la esquina de Uruguay y Juan José Paz por un hombre que le pegó un culatazo y, minutos más tarde, un balazo.

27 Diciembre 2002
En un presunto ajuste de cuentas, un hombre de 34 años fue asesinado poco antes de festejar la Navidad, aparentemente, por su propio sobrino, en el barrio Juan XXIII, más conocido como "La Bombilla".
La víctima, Rubén Alfredo Olea, había ido a comprar comida para las Fiestas. A las 21.30, fue sorprendido en la esquina de Uruguay y Juan José Paz por un hombre que le pegó un culatazo y, minutos más tarde, un balazo en la cabeza. El asesino se escapó, mientras que Olea murió desangrado, según describió la esposa de la víctima, María Eugenia Lugones, de 36 años.
Lugones está desesperada. Acusó a Miguel Vega, sobrino de la víctima, como el culpable del crimen. "Lo mató porque quería vengarse. Hace tres meses yo lo denuncié por una violación contra una familiar y él ya nos había amenazado de muerte", explicó la mujer. Según informaron fuentes policiales, Vega está prófugo y también se busca a un presunto cómplice, que sería Luis Torres. "Quiero que se haga justicia porque ya no puedo seguir viviendo así", expresó Lugones. "Yo no sé por qué hizo esto. Era de la familia y le dimos todo nuestro cariño", finalizó. El caso quedó en manos de la fiscalía IX.

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