23 Mayo 2008 Seguir en 
DESAMPARO
Interpreto la democracia como una acción justa para todos los habitantes. Cuando elegimos autoridades, lo hacemos para que gobiernen para todos por igual, sin discriminación. El 1/1/05, viví una desgracia que me dejó en el desamparo total. Mi esposo, Jorge A. Britos, murió en un acto heroico por salvar a una pareja con su pequeño hijo, en la esquina de la calle Juramento y avenida Juan B. Justo. Autoridades gubernamentales me auxiliaron en la circunstancia desesperante en que quedé. En ese marco, mediante resolución Nº 01-8/05 del 12/1/05, se me otorgó un subsidio por cuatro meses para una posterior designación en la Legislatura. En agosto de 2007, sin motivo alguno que lo justifique y sobre todo sin ninguna consideración a mi situación, se me dio la baja del nombramiento dado por la Legislatura dejándome en el desamparo total. En la actualidad, vivo de la ayuda de familiares, que no puede ser indefinida ni completa, con dos hijos menores de 6 y de 3 años (nacido el día posterior al fallecimiento de su padre), sin servicios sociales, sin ayuda económica para alimentarlos, sin la posibilidad de educación para ellos. Ninguna de las numerosas presentaciones que hice en la Legislatura y ante el Gobierno en busca de trabajo tuvo respuesta, salvo alguna ayuda brindada por la Secretaría de Emergencia Climática y Social. Hasta la fecha, no pude exponer mi situación ante las autoridades pertinentes.
ESCULTURA (I)
Respecto de la carta publicada el 12/5 sobre el uso de los dineros públicos, en 1996 se me reasignó la función como profesional estatal -fue el primero de tres períodos- por lo cual pasé a trabajar como escultora dependiente de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU). Sólo pude terminar una escultura: “Vínculos I” -en hormigón, con una altura superior a los cuatro metros- y el relieve que se amuró a su base. Se la colocó en el Predio Ferial Norte, a metros de la entrada por el pasaje Díaz Vélez. Por no contar con el equipamiento necesario, tales como andamios, herramientas, transporte y parte de los recursos humanos, decenas de procesos escultóricos quedaron en la etapa inicial. Dichos elementos no se encontraban en el depósito porque fueron puestos al servicio de un grupo privado que -dirigido por un autodidacta- realizaba los estudios preliminares que le posibilitó cotizar -según publicación- en $ 500.000 -paridad dólar uno a uno- la restauración de una obra escultórica pública. Mis requerimientos no encontraron eco en la dirección de esa institución. Al poco tiempo me desafectaron y me reintegraron el trabajo de asistencia hospitalario; además, comenzaron a observarse daños intencionales en el citado relieve de la base; “Vínculos I” comenzó a “hacerse invisible”, ya que le colocaron un vagón por delante y plantas a su alrededor impidiendo la percepción de una obra que fue realizada con dinero público provincial y nacional -Plan “Trabajar”-, más el aporte de voluntarios. Pasaron ya 12 años y hoy la misma persona vuelve a encontrarse a cargo de la DAU, con mayores posibilidades económicas para la concreción de trabajos pendientes; entre ellos, hacer que la citada escultura resurja, ubicándola en un espacio adecuado para servir mejor a la comunidad.
ESCULTURA (II)
Aprovechando la circunstancia de que el Gobierno provincial encaró un plan de trabajos para la restauración de monumentos y edificios históricos, creo que sería oportuno que dichas tareas alcancen, también, a la escultura del obispo Eusebio Colombres, que está ubicada en la avenida Soldati esquina Pacará. Es importante encarar dichas tareas, ya que, con el tiempo, esta tradicional estatua puede llegar a partirse en dos.
DON ATA
Una señora que hoy en día vive en un céntrico departamento, me contó una anécdota relacionada con don Atahualpa Yupanqui. En 1968, el juglar ya era reconocido internacionalmente; la joven estudiaba en “La ciudad luz”, en la Alianza Francesa. Cierta vez, un matrimonio amigo invitó a una cena a los dos nombrados, entre otras amistades. Al término del agasajo, el anfitrión pidió por favor al cantautor que interpretara algunas canciones de su repertorio. Este, contestó como invariablemente lo hacía: “Ah, no: a mí me han invitao a comer, no a que cante por la comida”. Ante la negativa, el dueño de casa habló con la joven: “La única chance que nos queda es que vos como tucumana se lo pidas”. Así lo hizo la niña y don Ata cambió de actitud: se deshizo en alabanzas “a esos hermosos ojos tucumanos que le traían recuerdos de la tierra que tanto amó y amaba”; trajo la guitarra e interpretó varios temas para el deleite de los presentes. Sirva esto como un pequeño homenaje a la figura de don Atahualpa Yupanqui ya que se cumplen hoy 16 años de su desaparición física. Sólo me resta agradecer a la señora que quiso compartir conmigo este recuerdo guardado en su corazón.
CUMBRE
Con motivo de la próxima Cumbre del Mercosur, que se realizará en Tucumán, me preocupan algunos detalles, que nuestro municipio debería obligar a sus propietarios a mejorar las fachadas de los inmuebles. Por ejemplo, en la calle Laprida primera cuadra, una conocida confitería muestra desde hace mucho tiempo sus humedecidos ladrillos huecos en la parte superior. Al lado de la Federación Económica, también en la parte alta, exhibe una frondosa vegetación de arbustos y yuyos; en la esquina, frente al ex Banco Provincia, una vieja casona colonial fue opacada con enormes latas, promocionando una prestigiosa tarjeta. Nuestra plaza Independencia llama la atención del turista por el reconocido valor arquitectónico de los edificios que la rodean. Conservémoslos como patrimonio; hagamos algo, recuperemos nuestro jardín.
SALUD DOCENTE
Soy docente con 27 años de trayectoria laboral y veo con inquietud que los permanentes cambios en la sociedad ponen en riesgo la salud de estos profesionales. Ocupados en sostener nuestro nivel de conocimientos, debemos ahora disponer de una fortaleza emocional que nos permita controlar situaciones de reclamos, de conflictos, de amenaza y hasta de agresiones físicas y verbales por parte de los alumnos. Antes, la figura del docente tenía brillo propio y los alumnos, las familias y la comunidad toda sentían un profundo respeto hacia él. Ahora todo cambió y pareciera que todos somos jueces habilitados para juzgar, condenar, criticar. A raíz de ello nuestro rendimiento, nuestro humor y la calidad de nuestras tareas se ven amenazados, sintiendo que a veces no contamos con el apoyo y el reconocimiento para sostener nuestras decisiones. Si nos garantizan el cuidado de la salud profesional docente, podríamos hablar de rendimientos, de calidad y sobre todo volver a sentir con alegría el placer de ser maestro.
Interpreto la democracia como una acción justa para todos los habitantes. Cuando elegimos autoridades, lo hacemos para que gobiernen para todos por igual, sin discriminación. El 1/1/05, viví una desgracia que me dejó en el desamparo total. Mi esposo, Jorge A. Britos, murió en un acto heroico por salvar a una pareja con su pequeño hijo, en la esquina de la calle Juramento y avenida Juan B. Justo. Autoridades gubernamentales me auxiliaron en la circunstancia desesperante en que quedé. En ese marco, mediante resolución Nº 01-8/05 del 12/1/05, se me otorgó un subsidio por cuatro meses para una posterior designación en la Legislatura. En agosto de 2007, sin motivo alguno que lo justifique y sobre todo sin ninguna consideración a mi situación, se me dio la baja del nombramiento dado por la Legislatura dejándome en el desamparo total. En la actualidad, vivo de la ayuda de familiares, que no puede ser indefinida ni completa, con dos hijos menores de 6 y de 3 años (nacido el día posterior al fallecimiento de su padre), sin servicios sociales, sin ayuda económica para alimentarlos, sin la posibilidad de educación para ellos. Ninguna de las numerosas presentaciones que hice en la Legislatura y ante el Gobierno en busca de trabajo tuvo respuesta, salvo alguna ayuda brindada por la Secretaría de Emergencia Climática y Social. Hasta la fecha, no pude exponer mi situación ante las autoridades pertinentes.
Ana J. Fortuny
Av. Democracia 851
S. M. de Tucumán
Av. Democracia 851
S. M. de Tucumán
ESCULTURA (I)
Respecto de la carta publicada el 12/5 sobre el uso de los dineros públicos, en 1996 se me reasignó la función como profesional estatal -fue el primero de tres períodos- por lo cual pasé a trabajar como escultora dependiente de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU). Sólo pude terminar una escultura: “Vínculos I” -en hormigón, con una altura superior a los cuatro metros- y el relieve que se amuró a su base. Se la colocó en el Predio Ferial Norte, a metros de la entrada por el pasaje Díaz Vélez. Por no contar con el equipamiento necesario, tales como andamios, herramientas, transporte y parte de los recursos humanos, decenas de procesos escultóricos quedaron en la etapa inicial. Dichos elementos no se encontraban en el depósito porque fueron puestos al servicio de un grupo privado que -dirigido por un autodidacta- realizaba los estudios preliminares que le posibilitó cotizar -según publicación- en $ 500.000 -paridad dólar uno a uno- la restauración de una obra escultórica pública. Mis requerimientos no encontraron eco en la dirección de esa institución. Al poco tiempo me desafectaron y me reintegraron el trabajo de asistencia hospitalario; además, comenzaron a observarse daños intencionales en el citado relieve de la base; “Vínculos I” comenzó a “hacerse invisible”, ya que le colocaron un vagón por delante y plantas a su alrededor impidiendo la percepción de una obra que fue realizada con dinero público provincial y nacional -Plan “Trabajar”-, más el aporte de voluntarios. Pasaron ya 12 años y hoy la misma persona vuelve a encontrarse a cargo de la DAU, con mayores posibilidades económicas para la concreción de trabajos pendientes; entre ellos, hacer que la citada escultura resurja, ubicándola en un espacio adecuado para servir mejor a la comunidad.
Elisa N. Córdoba
Gobernador Gutiérrez 975 (P.B.)
S. M. de Tucumán
Gobernador Gutiérrez 975 (P.B.)
S. M. de Tucumán
ESCULTURA (II)
Aprovechando la circunstancia de que el Gobierno provincial encaró un plan de trabajos para la restauración de monumentos y edificios históricos, creo que sería oportuno que dichas tareas alcancen, también, a la escultura del obispo Eusebio Colombres, que está ubicada en la avenida Soldati esquina Pacará. Es importante encarar dichas tareas, ya que, con el tiempo, esta tradicional estatua puede llegar a partirse en dos.
DON ATA
Una señora que hoy en día vive en un céntrico departamento, me contó una anécdota relacionada con don Atahualpa Yupanqui. En 1968, el juglar ya era reconocido internacionalmente; la joven estudiaba en “La ciudad luz”, en la Alianza Francesa. Cierta vez, un matrimonio amigo invitó a una cena a los dos nombrados, entre otras amistades. Al término del agasajo, el anfitrión pidió por favor al cantautor que interpretara algunas canciones de su repertorio. Este, contestó como invariablemente lo hacía: “Ah, no: a mí me han invitao a comer, no a que cante por la comida”. Ante la negativa, el dueño de casa habló con la joven: “La única chance que nos queda es que vos como tucumana se lo pidas”. Así lo hizo la niña y don Ata cambió de actitud: se deshizo en alabanzas “a esos hermosos ojos tucumanos que le traían recuerdos de la tierra que tanto amó y amaba”; trajo la guitarra e interpretó varios temas para el deleite de los presentes. Sirva esto como un pequeño homenaje a la figura de don Atahualpa Yupanqui ya que se cumplen hoy 16 años de su desaparición física. Sólo me resta agradecer a la señora que quiso compartir conmigo este recuerdo guardado en su corazón.
Juan Ignacio Zamora Seco
Juan B. Terán S/N
Villa Carmela
S.M. de Tucumán
Juan B. Terán S/N
Villa Carmela
S.M. de Tucumán
CUMBRE
Con motivo de la próxima Cumbre del Mercosur, que se realizará en Tucumán, me preocupan algunos detalles, que nuestro municipio debería obligar a sus propietarios a mejorar las fachadas de los inmuebles. Por ejemplo, en la calle Laprida primera cuadra, una conocida confitería muestra desde hace mucho tiempo sus humedecidos ladrillos huecos en la parte superior. Al lado de la Federación Económica, también en la parte alta, exhibe una frondosa vegetación de arbustos y yuyos; en la esquina, frente al ex Banco Provincia, una vieja casona colonial fue opacada con enormes latas, promocionando una prestigiosa tarjeta. Nuestra plaza Independencia llama la atención del turista por el reconocido valor arquitectónico de los edificios que la rodean. Conservémoslos como patrimonio; hagamos algo, recuperemos nuestro jardín.
Daniel Francisco Leccese
Barrio Güemes-Manz. “C”- C. 76
Alderetes (Tucumán)
Barrio Güemes-Manz. “C”- C. 76
Alderetes (Tucumán)
SALUD DOCENTE
Soy docente con 27 años de trayectoria laboral y veo con inquietud que los permanentes cambios en la sociedad ponen en riesgo la salud de estos profesionales. Ocupados en sostener nuestro nivel de conocimientos, debemos ahora disponer de una fortaleza emocional que nos permita controlar situaciones de reclamos, de conflictos, de amenaza y hasta de agresiones físicas y verbales por parte de los alumnos. Antes, la figura del docente tenía brillo propio y los alumnos, las familias y la comunidad toda sentían un profundo respeto hacia él. Ahora todo cambió y pareciera que todos somos jueces habilitados para juzgar, condenar, criticar. A raíz de ello nuestro rendimiento, nuestro humor y la calidad de nuestras tareas se ven amenazados, sintiendo que a veces no contamos con el apoyo y el reconocimiento para sostener nuestras decisiones. Si nos garantizan el cuidado de la salud profesional docente, podríamos hablar de rendimientos, de calidad y sobre todo volver a sentir con alegría el placer de ser maestro.
Ana María Pons
Laprida 473
Tafí Viejo-Tucumán
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Tafí Viejo-Tucumán
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contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
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También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA
se reserva el derecho de publicación.
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