23 Mayo 2008 Seguir en 
Se suele decir que se valora lo que se tiene cuando se lo pierde. Ello nos sucede a menudo, por ejemplo, con las personas queridas, con las cosas o con la salud. El hombre piensa que la tragedia le ocurre al otro y que nunca le va a tocar a él. Cuando se produce un accidente grave, a la hora de recibir transfusiones, muchas víctimas de factor sanguíneo negativo se enteran en ese momento de que existe una Asociación Tucumana de Personas RH Negativo.
La entidad que fue creada el 13 de agosto de 1955, cuenta actualmente con 576 socios, de los cuales sólo 265 son activos, es decir que están en condiciones de donar. Según datos proporcionados por su actual presidenta, el segundo grupo está integrado por 173 cadetes (menores de 18 años) y 138 socios con patologías crónicas que no pueden donar pero sí recibir. De manera que hay 265 socios activos contra 321 pasivos. Se estima que el 7 % de la población de la provincia, es decir alrededor de 91.000 tucumanos, son RH negativo.
En un generoso espacio que dedicamos al tema en nuestra edición del miércoles, se señala que muchos tucumanos temen donar sangre debido a ciertos mitos creados sobre el asunto, y sobre todo, a la desinformación, a la desidia y a la falta de concientización de quienes están en condiciones de hacerlo. El universo de pacientes que necesitan una transfusión de sangre -según explicó la titular de la Asociación que funciona en la Asistencia Pública, Chacabuco 239, de lunes a viernes, de 8 a 11, es muy amplio: se trata de enfermos de patologías degenerativas; de aquellos que están por afrontar un desafío quirúrgico; quienes sufren accidentes, quemaduras y las más diversas enfermedades tales como la hemofilia y la talasemia, una enfermedad hemolítica del recién nacido.
La titular de la entidad exhortó a la población con RH (-) a sumarse a esta empresa solidaria que beneficia a muchísimos niños y menores de 18 años que sufren accidentes o cirugías -estén o no afiliados-. En cambio, los adultos deben ser afiliados activos si quieren recibir sangre. Cada miembro activo de la asociación paga una cuota mensual de $ 3, que apenas alcanza para cubrir gastos administrativos. “La donación altruista es la única alternativa para ciertos pacientes. Donar sangre es un acto de consecuencias trascendentes: implica ir más allá de la generosidad, de la solidaridad y del compromiso. Es una responsabilidad social”, le dijo a nuestro diario la presidenta. Agregó que necesitan más afiliados porque la demanda es mucha y la oferta muy escasa.
La Asociación de los RH (-) tuvo que luchar siempre para conseguir nuevos asociados. Tal vez desde el Gobierno y el Colegio Médico se podría ayudar a la asociación ya que no posee recursos económicos, promoviendo una campaña de difusión y de afiliación en los hospitales y en las clínicas.
Si unos 91.000 comprovincianos pertenecen a este grupo sanguíneo, 576 asociados -de los que apenas 265 son dadores activos- es un número ínfimo. Esta situación de larga data refleja la escasa solidaridad o indiferencia de miles de ciudadanos que no son conscientes de que algún día pueden necesitar de los servicios de esta entidad. Quienes alguna vez debieron ser intervenidos quirúrgicamente, seguramente han atravesado momentos difíciles a la hora de conseguir sangre RH (-), y mucho más si se la necesitaba en abundancia.
“Hoy por ti, mañana por mí”; “haz el bien sin mirar a quien”, solían repetir con frecuencia las abuelas, para enseñar acerca de la importancia de la solidaridad, que no es otra cosa que un gesto de ida y vuelta entre las personas. No se debería llegar a situaciones límite para descubrir que uno puede llegar a necesitar de los demás.
La entidad que fue creada el 13 de agosto de 1955, cuenta actualmente con 576 socios, de los cuales sólo 265 son activos, es decir que están en condiciones de donar. Según datos proporcionados por su actual presidenta, el segundo grupo está integrado por 173 cadetes (menores de 18 años) y 138 socios con patologías crónicas que no pueden donar pero sí recibir. De manera que hay 265 socios activos contra 321 pasivos. Se estima que el 7 % de la población de la provincia, es decir alrededor de 91.000 tucumanos, son RH negativo.
En un generoso espacio que dedicamos al tema en nuestra edición del miércoles, se señala que muchos tucumanos temen donar sangre debido a ciertos mitos creados sobre el asunto, y sobre todo, a la desinformación, a la desidia y a la falta de concientización de quienes están en condiciones de hacerlo. El universo de pacientes que necesitan una transfusión de sangre -según explicó la titular de la Asociación que funciona en la Asistencia Pública, Chacabuco 239, de lunes a viernes, de 8 a 11, es muy amplio: se trata de enfermos de patologías degenerativas; de aquellos que están por afrontar un desafío quirúrgico; quienes sufren accidentes, quemaduras y las más diversas enfermedades tales como la hemofilia y la talasemia, una enfermedad hemolítica del recién nacido.
La titular de la entidad exhortó a la población con RH (-) a sumarse a esta empresa solidaria que beneficia a muchísimos niños y menores de 18 años que sufren accidentes o cirugías -estén o no afiliados-. En cambio, los adultos deben ser afiliados activos si quieren recibir sangre. Cada miembro activo de la asociación paga una cuota mensual de $ 3, que apenas alcanza para cubrir gastos administrativos. “La donación altruista es la única alternativa para ciertos pacientes. Donar sangre es un acto de consecuencias trascendentes: implica ir más allá de la generosidad, de la solidaridad y del compromiso. Es una responsabilidad social”, le dijo a nuestro diario la presidenta. Agregó que necesitan más afiliados porque la demanda es mucha y la oferta muy escasa.
La Asociación de los RH (-) tuvo que luchar siempre para conseguir nuevos asociados. Tal vez desde el Gobierno y el Colegio Médico se podría ayudar a la asociación ya que no posee recursos económicos, promoviendo una campaña de difusión y de afiliación en los hospitales y en las clínicas.
Si unos 91.000 comprovincianos pertenecen a este grupo sanguíneo, 576 asociados -de los que apenas 265 son dadores activos- es un número ínfimo. Esta situación de larga data refleja la escasa solidaridad o indiferencia de miles de ciudadanos que no son conscientes de que algún día pueden necesitar de los servicios de esta entidad. Quienes alguna vez debieron ser intervenidos quirúrgicamente, seguramente han atravesado momentos difíciles a la hora de conseguir sangre RH (-), y mucho más si se la necesitaba en abundancia.
“Hoy por ti, mañana por mí”; “haz el bien sin mirar a quien”, solían repetir con frecuencia las abuelas, para enseñar acerca de la importancia de la solidaridad, que no es otra cosa que un gesto de ida y vuelta entre las personas. No se debería llegar a situaciones límite para descubrir que uno puede llegar a necesitar de los demás.







