Casi enojado responde Horacio Guarany cuando se le pregunta sobre el tema, porque, precisamente, en la cartelera del festival en que actuará mañana se habla de su despedida.
"Te imaginarás, estoy haciendo 40.000 cosas. Estoy viviendo la etapa de mi segundo desarrollo; tengo muchos años, pero soy más joven y no me quedaré sentado en la casa esperando la guadaña", afirma quien hace una semana cumplió 83 años. "Estoy recorriendo las provincias y todo el país para darles las gracias a todos los que me apoyaron siempre, pero no se trata de despedida alguna", reitera. Durante un diálogo con LA GACETA, Guarany cuenta que dentro de unos meses terminará de construir su propio teatro, al lado de su casa, en Luján, pero aclara inmediatamente que sólo se pondrán obras criollas y argentinas. "A mí me reventaron la casa tres veces, porque hago lo que mi conciencia me dicta, y de ello no puedo renegar". afirma.
- ¿En qué proyectos trabaja?
- Mirá, en estos momentos estoy frente a la computadora, escribiendo una novela. Sí, te escucho que te sorprendés, y es que aquí no se difunde lo que hacen los artistas. Tengo seis libros editados, pero parece que interesa más cuanta droga se tomó Michael Jackson o cuántas guitarras rompió Charly García. El país está muy mal. Latinoamérica es una colonia yanqui donde se promociona todo lo que le conviene a Estados Unidos, porque todo lo nacional es peligroso.
-¿Tan así le parece?
- Bailar una zamba es considerado una cosa de negro ignorante, pero bailar rock está bien, como antes era el twist. Estados Unidos nos impuso cómo vestir, con vaquero y jean y no con ropa criolla. El rock también es una imposición. Mirá, la música es la savia y la verguenza de un país, no sólo una melodía. Los tucumanos nacen con la zamba y los santiagueños con la chacarera, nadie les impone nada; el chamamé es parte de la esencia de los correntinos.
- Ud. se opone a la música extranjera, y dicen que el rock es revolucionario.
- No, pero ¿por qué no viene la música de Italia, de Venezuela o de Chile? Solamente viene el rock que es lo que les imponen a los chicos. Capaz que es revolucionario para los yanquis, pero no para nosotros. Me da vergüenza que grandes músicos se ocupen de difundir la música norteamericana y no en mejorar el tango, por ejemplo, como hizo Astor Piazzolla. Nuestra música es mucho más rica; cómo vamos a comparar la zamba o el tango con el rock. Pretendo que se conozca lo que se hace en todos los países.







