23 Mayo 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Tres delincuentes irrumpieron en la casa del periodista Samuel "Chiche" Gelblung y luego de encañonar con armas a él y a dos de sus hijos huyeron con varias de sus pertenencias.
"Me robaron bastante, me robaron las ganas de seguir siendo argentino y ciudadano de esta ?p..." ciudad de Buenos Aires, la odio porque me ha dado los peores momentos de mi vida", se quejó en la tarde de ayer el periodista, a través de su programa de Radio 10. Al mismo tiempo insistió con su deseo de no seguir viviendo en el país por la falta de seguridad.
Gelbglung consideró: "los delincuentes no eran ladrones". Y agregó: "recibí un mensaje para mí, mi familia y los colegas periodistas"."Desgraciadamente me tocó a mí que puedo decirlo. Pero si yo no puedo dormir tranquilo después de una jornada de trabajo, si mis hijos o mi mujer no pueden tener el sueño normal, yo no pertenezco a este país", remarcó el periodista en Radio 10.
Aseguró que los ciudadanos comunes no tienen derecho al descanso sin estar bajo siete llaves. Y recordó que las dos peores situaciones que le tocó atravesar en su vida fueron cuando pusieron una bomba en su casa (por su oposición a la Guerra de Malvinas) y ayer. "Me levanté con tres pistolas en la cabeza", dijo. (Especial)
"Me robaron bastante, me robaron las ganas de seguir siendo argentino y ciudadano de esta ?p..." ciudad de Buenos Aires, la odio porque me ha dado los peores momentos de mi vida", se quejó en la tarde de ayer el periodista, a través de su programa de Radio 10. Al mismo tiempo insistió con su deseo de no seguir viviendo en el país por la falta de seguridad.
Gelbglung consideró: "los delincuentes no eran ladrones". Y agregó: "recibí un mensaje para mí, mi familia y los colegas periodistas"."Desgraciadamente me tocó a mí que puedo decirlo. Pero si yo no puedo dormir tranquilo después de una jornada de trabajo, si mis hijos o mi mujer no pueden tener el sueño normal, yo no pertenezco a este país", remarcó el periodista en Radio 10.
Aseguró que los ciudadanos comunes no tienen derecho al descanso sin estar bajo siete llaves. Y recordó que las dos peores situaciones que le tocó atravesar en su vida fueron cuando pusieron una bomba en su casa (por su oposición a la Guerra de Malvinas) y ayer. "Me levanté con tres pistolas en la cabeza", dijo. (Especial)







