19 Mayo 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Marianela Mirra quisiera que todos los retos se dieran bajo los sones de la cumbia. Hasta ahora, ese ritmo fue el único que no tuvo en vilo a los tucumanos, que el viernes pasado salieron a rendir lección y casi desaprueban.
El compás que los puso a prueba esta semana fue el axé, un movimiento musical que nació en Brasil hace 30 años y que significa "energía vital", cualidad que le faltó a la modelo cuando puso su cuerpo a mover sobre el escenario.
Aunque esta vez no hubo olvidos ni tropezones, la coreografía que "Male" logró con el concepcionense Carlos Cruz no convenció al jurado, que evaluó que faltó gracia y sensualidad.
Aunque todavía no se destapó el voto secreto -ahora en manos de Gerardo Sofovich- el puntaje que logró la pareja fue bajo (19), lo que les otorga grandes chances de quedar sentenciados esta noche. Si eso ocurre, será la tercera vez que los comprovincianos caminen por la cuerda floja.
La que está orgullosísima de sus dotes para la música brasileña es Laura Fidalgo que, no conforme con sacar las notas más altas que se contabilizan hasta ahora en el certamen, fue más allá: preparó un axé tan exquisito a los ojos del espectador, que el jurado la evaluó y aplaudió de pie. LA GACETA.com ©
El compás que los puso a prueba esta semana fue el axé, un movimiento musical que nació en Brasil hace 30 años y que significa "energía vital", cualidad que le faltó a la modelo cuando puso su cuerpo a mover sobre el escenario.
Aunque esta vez no hubo olvidos ni tropezones, la coreografía que "Male" logró con el concepcionense Carlos Cruz no convenció al jurado, que evaluó que faltó gracia y sensualidad.
Aunque todavía no se destapó el voto secreto -ahora en manos de Gerardo Sofovich- el puntaje que logró la pareja fue bajo (19), lo que les otorga grandes chances de quedar sentenciados esta noche. Si eso ocurre, será la tercera vez que los comprovincianos caminen por la cuerda floja.
La que está orgullosísima de sus dotes para la música brasileña es Laura Fidalgo que, no conforme con sacar las notas más altas que se contabilizan hasta ahora en el certamen, fue más allá: preparó un axé tan exquisito a los ojos del espectador, que el jurado la evaluó y aplaudió de pie. LA GACETA.com ©







