24 Diciembre 2002 Seguir en 
Han llegado a nuestra redacción elocuentes quejas de vecinos que habitan en las inmediaciones de la ex terminal de ómnibus, en el pasaje Sargento Gómez, entre avenida Benjamín Aráoz y Charcas. De acuerdo con tal testimonio, se trata de una zona abandonada por la vigilancia policial, a pesar de las reiteradas solicitudes efectuadas a ese respecto.
Actitudes lesivas a la moral y las buenas costumbres, consumo de drogas y de alcohol, constituyen espectáculos cotidianos para quienes allí residen. Inclusive deben soportar amenazas de los que protagonizan estos desbordes. Y todo transcurre, como consignamos arriba, sin que la Policía tome intervención alguna en semejante cuadro.
Nos parece que la situación de referencia merece la preocupación de las autoridades, como justa respuesta a la inquietud vecinal. Hay que recordar que toda el área que rodea a la ex terminal es sumamente concurrida, y que ello hace más que conveniente la presencia de agentes del orden que garanticen, a los habitantes, esa seguridad a la que tienen sobrado derecho.
Actitudes lesivas a la moral y las buenas costumbres, consumo de drogas y de alcohol, constituyen espectáculos cotidianos para quienes allí residen. Inclusive deben soportar amenazas de los que protagonizan estos desbordes. Y todo transcurre, como consignamos arriba, sin que la Policía tome intervención alguna en semejante cuadro.
Nos parece que la situación de referencia merece la preocupación de las autoridades, como justa respuesta a la inquietud vecinal. Hay que recordar que toda el área que rodea a la ex terminal es sumamente concurrida, y que ello hace más que conveniente la presencia de agentes del orden que garanticen, a los habitantes, esa seguridad a la que tienen sobrado derecho.







