24 Diciembre 2002 Seguir en 
ESTACIONAMIENTO
Creo que nuestra Constitución establece igualdad ante la ley. Por lo tanto, me parece que no hay motivo alguno para que los señores concejales o el intendente y muchos otros funcionarios y jueces tengan derecho a estacionar gratis y con reserva de cuadras enteras para ellos. Mientras tanto, los ciudadanos comunes tenemos que pagar para estacionar en la puerta de casa, sólo porque a nuestros brillantes concejales se les ocurrió. Ah, una pregunta: ¿cuál es la contraprestación que la empresa que cobra estacionamiento le da a la Municipalidad?
Juan Rubén Chaya
jrubcha@hotmail.com
UNA VERGÜENZA
Hace dos domingos hubo elecciones internas en el radicalismo. El centenario partido eligió el precandidato a presidente de la Nación para las futuras elecciones generales. Fueron los primeros en elegir candidatos para posibilitar una nueva frustración a los argentinos. En Tucumán no superó el 10% el electorado que concurrió a las internas. Hablan de fraudes y de otras artimañas a las que nos tienen acostumbrados. No perciben (o no lo quieren hacer) que el pueblo está cansado. Los argentinos hemos perdido confianza en todo aquello que signifique política partidaria. El desastre que significó la presencia radical en los últimos gobiernos; la muerte de niños por desnutrición; la desocupación; el vaciamiento del país; la inmensa e impagable deuda externa e interna; el hambre; el corralito y otras yerbas hicieron posible el total y absoluto descreimiento hacia la clase política argentina. Esta elección es un claro ejemplo de ello. El pueblo está exhausto. Está agobiado por la profunda crisis a que nos llevaron estos dirigentes a quines poco y nada les interesan el país y sus habitantes. Ese desprecio de la sociedad espero que se repita cuando se elija a los precandidatos a los restantes partidos políticos. Se lo tienen merecido.
Hugo César Navarro
Av. Francisco de Aguirre 1.582
S.M. de Tucumán
PLANES SOCIALES
Por qué el Gobierno se ufana tanto de las políticas sociales que pone en práctica, si en realidad son los políticos que lo integran los que nos llevaron a este abismo. Con sus mezquindades y caprichos, con sus ansias de poder y su soberbia, callan sus conciencias, implementando planes de inclusión social que son planes de degradación social. Le exigen a toda persona que trabaje por migajas. Y a veces me pregunto para qué estudiar, pero al instante siento que jamás me daré por vencida, por mis hijos, por mi gente, por mi país, por mí, pero me desespero porque tengo hijos y no quiero un plan social para ellos en su futuro.
Nora A. Quiroga de Pellegrino
nodape@tutopia.com
PARABOLA
Una parábola cuenta que un hombre vivía en una isla del delta y se avecinaba una creciente como pocas. El lanchero del último viaje del día le dijo en el muelle que se embarcara, pero el isleño se negó. La creciente se produjo y superó la altura de los postes sobre la que estaba construida la casa y el hombre se subió al techo. Pasó una lancha de la Prefectura y lo quiso ayudar, pero él se negó a irse de su casa, seguro de que superaría la situación. El agua llegó al techo y le tocaba los pies. Un helicóptero lo divisó, se acercó a él y con un megáfono lo invitaron a que subiera a una escalera de cuerdas, pero nuevamente se negó, confiado en su buena suerte y en la ayuda de Dios. La inundación se lo llevó y murió ahogado. Al presentarse ante Dios, le reprochó que pese a su gran fe no lo hubiera ayudado y El le respondió: "Te ayudé tres veces, con el lanchero, con la prefectura y con el helicóptero que tu rechazaste. Entonces la responsabilidad es toda tuya". Esta historia es aleccionadora. Dios, o la naturaleza, como se prefiera, le dio infinidad de dones a la Argentina que bien administrados le hubiera permitido ser hoy uno de los mejores países del mundo y no todo lo contrario. ¿Entonces de quién es la responsabilidad? Ante el pretensioso "Dios es argentino" de años ha, hoy nos convencemos de que también se fue del país y cambió de nacionalidad. Quizá seamos buenos, pero incorregibles.
José Angel Gregorio
el_vigia@ciudad.com.ar
LOS "ÑOQUIS"
En el Apenas Ayer del 16/12 se habla de un decreto de Próspero Mena que prohibía que en una misma oficina pública hubiese personas ligadas por parentesco. Si esto siguiera en vigencia en la actualidad, cuántos vagos sin preparación saldrían de la administración pública a escobazos. Hoy, para conseguir un trabajo, se debe tener experiencia y referencias (quitando así oportunidad a quien quiere iniciarse en algo), o se debe ser pariente de..., o amigo de... Hay familias enteras donde hasta la mascota está bien ubicada en un puesto de trabajo. No se da lugar a alguien que realmente lo merezca, por preparación. ¿Dónde está el mérito de estos "ñoquis" que ganan apreciables sueldos sin preparación sino con parentescos y amistades?
María de Lourdes Chistiani
lourdeschristiani@hotmail.com
LA INJUSTICIA SOCIAL
Semanas atrás, Javier Vega escribía un excelente artículo para el "Diario Montañés" de Santander. Allí expresaba que los costos de preparación y desarrollo de los ataques del 11 de setiembre de 2001 alcanzaron un millón de dólares. Sin embargo, las pérdidas infligidas a los EE.UU. aún crecen; sólo basta recordar la reciente bancarrota de United Airlines. A veces a mi mente le gusta trazar paralelos. Me pregunto: ¿las pequeñas grandes muertes de Tucumán podrán algún día derrotar al imperio de la injusticia social? Los escombros de las Gemelas y el Pentágono nos recuerdan que nadie ni nada está aquí para siempre y que ninguna fuerza es tan indestructible, aunque se lo crea.
María Isabel Barros-Sehringer
mibsehr@yahoo.com
CONTRAPRESTACION
Sería interesante que, a la par de la entrega de subsidios por alimentos, planes Trabajar, etcétera, que el Gobierno implemente, como contrapartida y de manera obligatoria para todos los beneficiarios, la asistencia a cursos de alfabetización para adultos; organización de huertas comunitarias; el aprendizaje de algún oficio que sirva a la gente como una salida laboral, técnicas de control de la natalidad para prevenir embarazos no deseados, etcétera. Esto a mi modo de ver comenzaría a romper el círculo vicioso de dependencia e ignorancia o por necesidad que se establece con la dirigencia que tiene en sus manos las herramientas y los recursos para modificar esta catástrofe a la que nos condujeron. Al hambre hay que combatirlo con alimentos, educación, trabajo, y una mejor distribución de los ingresos.
Jorge Fiad
Jorgefiad@aol.com
Creo que nuestra Constitución establece igualdad ante la ley. Por lo tanto, me parece que no hay motivo alguno para que los señores concejales o el intendente y muchos otros funcionarios y jueces tengan derecho a estacionar gratis y con reserva de cuadras enteras para ellos. Mientras tanto, los ciudadanos comunes tenemos que pagar para estacionar en la puerta de casa, sólo porque a nuestros brillantes concejales se les ocurrió. Ah, una pregunta: ¿cuál es la contraprestación que la empresa que cobra estacionamiento le da a la Municipalidad?
Juan Rubén Chaya
jrubcha@hotmail.com
UNA VERGÜENZA
Hace dos domingos hubo elecciones internas en el radicalismo. El centenario partido eligió el precandidato a presidente de la Nación para las futuras elecciones generales. Fueron los primeros en elegir candidatos para posibilitar una nueva frustración a los argentinos. En Tucumán no superó el 10% el electorado que concurrió a las internas. Hablan de fraudes y de otras artimañas a las que nos tienen acostumbrados. No perciben (o no lo quieren hacer) que el pueblo está cansado. Los argentinos hemos perdido confianza en todo aquello que signifique política partidaria. El desastre que significó la presencia radical en los últimos gobiernos; la muerte de niños por desnutrición; la desocupación; el vaciamiento del país; la inmensa e impagable deuda externa e interna; el hambre; el corralito y otras yerbas hicieron posible el total y absoluto descreimiento hacia la clase política argentina. Esta elección es un claro ejemplo de ello. El pueblo está exhausto. Está agobiado por la profunda crisis a que nos llevaron estos dirigentes a quines poco y nada les interesan el país y sus habitantes. Ese desprecio de la sociedad espero que se repita cuando se elija a los precandidatos a los restantes partidos políticos. Se lo tienen merecido.
Hugo César Navarro
Av. Francisco de Aguirre 1.582
S.M. de Tucumán
PLANES SOCIALES
Por qué el Gobierno se ufana tanto de las políticas sociales que pone en práctica, si en realidad son los políticos que lo integran los que nos llevaron a este abismo. Con sus mezquindades y caprichos, con sus ansias de poder y su soberbia, callan sus conciencias, implementando planes de inclusión social que son planes de degradación social. Le exigen a toda persona que trabaje por migajas. Y a veces me pregunto para qué estudiar, pero al instante siento que jamás me daré por vencida, por mis hijos, por mi gente, por mi país, por mí, pero me desespero porque tengo hijos y no quiero un plan social para ellos en su futuro.
Nora A. Quiroga de Pellegrino
nodape@tutopia.com
PARABOLA
Una parábola cuenta que un hombre vivía en una isla del delta y se avecinaba una creciente como pocas. El lanchero del último viaje del día le dijo en el muelle que se embarcara, pero el isleño se negó. La creciente se produjo y superó la altura de los postes sobre la que estaba construida la casa y el hombre se subió al techo. Pasó una lancha de la Prefectura y lo quiso ayudar, pero él se negó a irse de su casa, seguro de que superaría la situación. El agua llegó al techo y le tocaba los pies. Un helicóptero lo divisó, se acercó a él y con un megáfono lo invitaron a que subiera a una escalera de cuerdas, pero nuevamente se negó, confiado en su buena suerte y en la ayuda de Dios. La inundación se lo llevó y murió ahogado. Al presentarse ante Dios, le reprochó que pese a su gran fe no lo hubiera ayudado y El le respondió: "Te ayudé tres veces, con el lanchero, con la prefectura y con el helicóptero que tu rechazaste. Entonces la responsabilidad es toda tuya". Esta historia es aleccionadora. Dios, o la naturaleza, como se prefiera, le dio infinidad de dones a la Argentina que bien administrados le hubiera permitido ser hoy uno de los mejores países del mundo y no todo lo contrario. ¿Entonces de quién es la responsabilidad? Ante el pretensioso "Dios es argentino" de años ha, hoy nos convencemos de que también se fue del país y cambió de nacionalidad. Quizá seamos buenos, pero incorregibles.
José Angel Gregorio
el_vigia@ciudad.com.ar
LOS "ÑOQUIS"
En el Apenas Ayer del 16/12 se habla de un decreto de Próspero Mena que prohibía que en una misma oficina pública hubiese personas ligadas por parentesco. Si esto siguiera en vigencia en la actualidad, cuántos vagos sin preparación saldrían de la administración pública a escobazos. Hoy, para conseguir un trabajo, se debe tener experiencia y referencias (quitando así oportunidad a quien quiere iniciarse en algo), o se debe ser pariente de..., o amigo de... Hay familias enteras donde hasta la mascota está bien ubicada en un puesto de trabajo. No se da lugar a alguien que realmente lo merezca, por preparación. ¿Dónde está el mérito de estos "ñoquis" que ganan apreciables sueldos sin preparación sino con parentescos y amistades?
María de Lourdes Chistiani
lourdeschristiani@hotmail.com
LA INJUSTICIA SOCIAL
Semanas atrás, Javier Vega escribía un excelente artículo para el "Diario Montañés" de Santander. Allí expresaba que los costos de preparación y desarrollo de los ataques del 11 de setiembre de 2001 alcanzaron un millón de dólares. Sin embargo, las pérdidas infligidas a los EE.UU. aún crecen; sólo basta recordar la reciente bancarrota de United Airlines. A veces a mi mente le gusta trazar paralelos. Me pregunto: ¿las pequeñas grandes muertes de Tucumán podrán algún día derrotar al imperio de la injusticia social? Los escombros de las Gemelas y el Pentágono nos recuerdan que nadie ni nada está aquí para siempre y que ninguna fuerza es tan indestructible, aunque se lo crea.
María Isabel Barros-Sehringer
mibsehr@yahoo.com
CONTRAPRESTACION
Sería interesante que, a la par de la entrega de subsidios por alimentos, planes Trabajar, etcétera, que el Gobierno implemente, como contrapartida y de manera obligatoria para todos los beneficiarios, la asistencia a cursos de alfabetización para adultos; organización de huertas comunitarias; el aprendizaje de algún oficio que sirva a la gente como una salida laboral, técnicas de control de la natalidad para prevenir embarazos no deseados, etcétera. Esto a mi modo de ver comenzaría a romper el círculo vicioso de dependencia e ignorancia o por necesidad que se establece con la dirigencia que tiene en sus manos las herramientas y los recursos para modificar esta catástrofe a la que nos condujeron. Al hambre hay que combatirlo con alimentos, educación, trabajo, y una mejor distribución de los ingresos.
Jorge Fiad
Jorgefiad@aol.com







