Alarma el auge delictivo que se vive a fin de año

Los delincuentes parecen empeñados en aprovechar los últimos días del año. La ola de violencia preocupa, según admitió el subsecretario de seguridad, Julio Díaz.

24 Diciembre 2002
La escalofriante escalada delictiva que tuvo lugar este fin de semana, con varios muertos y heridos, alarmó a las fuerzas de seguridad. Un funcionario del Gobierno indicó que una de las causas podría ser el hecho de que se otorgaron muchos permisos especiales para presos por las Fiestas. Sin embargo, esa versión fue desmentida por fuentes judiciales y del penal.
"La semana pasada salieron quince delincuentes de la cárcel con permisos especiales, y están dando muchos más. Los índices de reincidencia son muy altos", explicó un funcionario que no quiso que se publicara su nombre.
Pero el director de Institutos Penales, Roberto Vallejo, dijo que está teniendo problemas con los reclusos justamente porque no se están otorgando beneficios. Lo mismo señalaron dos jueces consultados, quienes dijeron que se están rechazando casi todos los permisos.
El problema de la inseguridad no es nuevo, y varios policías y fiscales consultados indicaron que generalmente para las Fiestas se incrementa el número de delitos. "Hay varios componentes que inciden: la necesidad de más dinero; la sensación de que se terminan el año, el mundo, y todas las cargas psicológicas que estas fechas tienen para la gente", señaló un fiscal, arriesgando una hipótesis para explicar esta ola delictiva.

Pocos efectivos
El subsecretario de Seguridad Julio Díaz, afirmó que la Policía está trabajando a full, pero no da abasto.
El funcionario explicó que los vigías ciudadanos (7.000 desocupados que cobran el plan Jefas y Jefes de Hogar) no pueden ser expuestos en materia de seguridad. "No podemos transferirles los riesgos que debe correr la Policía", dijo.
Díaz aclaró también que desde el 2 de enero próximo estarían disponibles los $ 2 millones que la nación le aportará a la provincia para comprar vehículos, armas y medios de comunicación para la Policía.
Además, los casi 400 policías contratados que patrullan las calles podrían ser incorporados el año próximo a la planta permanente de la fuerza, y podrían hacerse nuevas contrataciones. Con esas medidas, el número de efectivos se acercaría a los 5.000 históricos (hoy hay 4.300 más los contratados).

Tamaño texto
Comentarios