06 Mayo 2008 Seguir en 
NUEVA YORK- El petróleo reanudó ayer su loca carrera hacia nuevos récords, superando por primera vez en su historia los U$S 120 el barril ante nuevas interrupciones en la producción en Nigeria, lo que llevó a numerosos analistas a pensar que la especulación continuará. “Los precios tienen todavía un buen margen de aumento”, afirmó Ben Tsocanos, estratega de calificación financiera en Standard & Poors.
El barril de “light sweet crude” llegó a U$S 120,36 en el New York Mercantile Exchange (Nymex), un nivel inédito desde el inicio de su cotización en 1983 en Nueva York y una suba de U$S 4,04 en relación al viernes, terminando la sesión en U$S 119,97, un nuevo récord de cierre.
En Londres, el barril de Brent del mar del Norte, más pesado y sulfurado, alcanzó otro techo en sesión, en U$S 118,58, un nuevo techo absoluto, culminando en U$S 117,99, su mayor nivel histórico de cierre.
Los precios del crudo prácticamente se duplicaron en ambas márgenes del Atlántico, en un año.
Sabotajes en las instalaciones nigerianas del grupo petrolero Shell y un incremento de la tensión geopolítica entre Occidente e Irán, segundo productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), reavivaron los temores del mercado ante el equilibrio precario entre una oferta limitada y una demanda en fuerte crecimiento. Militantes armados nigerianos del Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger atacaron las instalaciones petroleras que el grupo anglo-holandés Shell tiene en la región de Bayelsa, en el sur del país, lo que afectó a la producción, indicó el domingo el movimiento armado.
Las reservas mundiales
Algunos oleoductos fueron afectados y Shell, que exporta cerca de 900.000 barriles diarios (b/d) de una producción nacional de 2,5 millones b/d, debió reducir su producción, indicó un portavoz del grupo.
Octavo exportador mundial de crudo, Nigeria produce solamente algo más de 2 millones de barriles diarios, o 25% por debajo del nivel normal, a causa de la inseguridad que reina en la región.
Irán, a través de su guía supremo, el ayatolá Alí Khamenei, reanudó su enfrentamiento con Occidente afirmando que continuará su programa nuclear, pese a las amenazas de las grandes potencias.
En vista de los renovados temores sobre el aprovisionamiento, “la burbuja petrolera no está cerca de explotar”, estimó Phil Flynn, analista de Alaron Trading, máxime cuando las reservas mundiales disminuyen y las economías de los países emergentes -con China e India a la cabeza- consumen cada vez más energía. (AFP-NA)
El barril de “light sweet crude” llegó a U$S 120,36 en el New York Mercantile Exchange (Nymex), un nivel inédito desde el inicio de su cotización en 1983 en Nueva York y una suba de U$S 4,04 en relación al viernes, terminando la sesión en U$S 119,97, un nuevo récord de cierre.
En Londres, el barril de Brent del mar del Norte, más pesado y sulfurado, alcanzó otro techo en sesión, en U$S 118,58, un nuevo techo absoluto, culminando en U$S 117,99, su mayor nivel histórico de cierre.
Los precios del crudo prácticamente se duplicaron en ambas márgenes del Atlántico, en un año.
Sabotajes en las instalaciones nigerianas del grupo petrolero Shell y un incremento de la tensión geopolítica entre Occidente e Irán, segundo productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), reavivaron los temores del mercado ante el equilibrio precario entre una oferta limitada y una demanda en fuerte crecimiento. Militantes armados nigerianos del Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger atacaron las instalaciones petroleras que el grupo anglo-holandés Shell tiene en la región de Bayelsa, en el sur del país, lo que afectó a la producción, indicó el domingo el movimiento armado.
Las reservas mundiales
Algunos oleoductos fueron afectados y Shell, que exporta cerca de 900.000 barriles diarios (b/d) de una producción nacional de 2,5 millones b/d, debió reducir su producción, indicó un portavoz del grupo.
Octavo exportador mundial de crudo, Nigeria produce solamente algo más de 2 millones de barriles diarios, o 25% por debajo del nivel normal, a causa de la inseguridad que reina en la región.
Irán, a través de su guía supremo, el ayatolá Alí Khamenei, reanudó su enfrentamiento con Occidente afirmando que continuará su programa nuclear, pese a las amenazas de las grandes potencias.
En vista de los renovados temores sobre el aprovisionamiento, “la burbuja petrolera no está cerca de explotar”, estimó Phil Flynn, analista de Alaron Trading, máxime cuando las reservas mundiales disminuyen y las economías de los países emergentes -con China e India a la cabeza- consumen cada vez más energía. (AFP-NA)







