Un sector en manos de la naturaleza
El bajo precio del azúcar generó enfrentamientos internos en la actividad azucarera. El problema no parece figurar en la lista de prioridades del Gobierno. Por Fernando García Soto - Redacción LA GACETA.
05 Mayo 2008 Seguir en 
Entre los variados puntos que debatieron los sojeros tucumanos en las asambleas que realizaron el miércoles pasado en La Ramada de Abajo y en La Cocha, hubo tiempo para discutir sobre el rol de los legisladores -nacionales y provinciales-, e incluso del gobernador, ante los problemas que los afectan. A los productores de granos les gustaría conocer cuál es la postura de cada uno de los parlamentarios ante el conflicto que el sector mantiene con el Gobierno nacional, ya que saben que poco pueden esperar de las autoridades del Poder Ejecutivo provincial, que desde un principio manifestaron su apoyo al esquema de retenciones móviles. También se sienten indefensos los cañeros, a los que se les viene encima la zafra y no logran que se recomponga el precio del azúcar. Mala época les tocó a los productores de caña para esperar gestiones de parte del Gobierno provincial, sumido por estos días en la tarea de "maquillar" a Tucumán lo suficiente como para que la provincia esté a la altura de las circunstancias que exige la Cumbre del Mercosur, que se realizará acá a fines de junio o principios de julio. Sin dudas que el acontecimiento brindará una oportunidad inmejorable para mejorar la performance de Tucumán en materia turística, aun cuando todo deba hacerse a las "voladas", dado lo exiguo de los tiempos. La visión a largo plazo del gobernador, José Alperovich, también juega en contra de las pretensiones de los cañeros, ya que el mandatario parece que da prioridad a gestionar que Tucumán sea subsede de la Copa América de 2011, que a tramitar una mejora en los precios del azúcar. Si Alperovich dijera que el del azúcar es un negocio del ámbito privado que no le incumbe al Estado, parte de razón tendría, salvo porque un descalabro en este sector podría generar un efecto dominó sobre otras actividades y provocar, por ejemplo, una caída en la recaudación fiscal, entre otros problemas no menores. Y si de fondos se habla, la posibilidad de que Tucumán no pueda responder a sus planes de obras públicas por recibir menores recursos de la Nación también desvela a los principales funcionarios del Ejecutivo. Dinero que sirve para tapar no sólo baches, sino también la falta de calidad institucional en la provincia.
Y si algo faltaba para que el descontrol en la actividad azucarera sea mayúsculo era que se produjera una división no ya entre cañeros e industriales -como quedó expuesta este año- sino entre los propios agricultores. Por primera vez en años, la institución de productores denominada Cañeros del Sur se atrevió a responsabilizar por las desinteligencias en la comercialización de azúcar no sólo a los industriales del CART y al ingenio Ledesma, de Jujuy, sino también a las entidades cañeras UCIT y Cactu. Todo parece indicar que fallan los liderazgos en el sector.
El escenario no se presenta favorable para el comienzo de la zafra 2008. Sin actores que manejen las variables económicas con vistas a lograr un equilibrio entre la oferta y la demanda de azúcar, y con un Estado que sólo se atrevió a convocar a un algunas de las partes para discutir el tema, la fijación del precio interno del producto quedará en manos de la naturaleza, como suele ocurrir en estos casos.







