22 Diciembre 2002 Seguir en 
El juez de Concepción Alberto Isaac Elías, sospechado de haber falseado datos para saltar el corralito financiero, está siendo investigado también por un hecho que puede resultar más grave, ya que afectaría directamente a la administración de Justicia que él debe ejercer. El magistrado negó las acusaciones en su contra.
El sumario se inició con dos causas relacionadas con casas de máquinas de juegos aparentemente ilegales. En ambas actuaba como querellante el abogado Gerardo Stekelberg, el mismo que ahora patrocina al juez en la investigación por el corralito.
El problema con esas causas es que durante más de un año habrían estado demoradas, mientras las máquinas seguían funcionando en aparente irregularidad.
El miércoles pasado se sumaron otras 36 causas en duda al sumario, entre las que se encuentran denuncias por violaciones, estupro, robos y otros delitos graves, cuyos imputados estarían libres o detenidos injustamente por la demora en su tratamiento.
Recurso de amparo
Las causas, tramitadas por Elías, quien se desempeña como presidente de la Sala Penal I de Concepción, que están relacionadas con las máquinas, fueron declaradas totalmente nulas a partir de un planteo del juez de Instrucción José Garzia.
Ante un procedimiento de la Policía que pretendía secuestrar las máquinas, el abogado Stekelberg planteó un recurso de amparo para pedir la nulidad de las actuaciones. Pero como el juez no lo habría resuelto a tiempo, las casas de juego siguieron funcionando.
Según la documentación confidencial a la que accedió LA GACETA, los jueces Carlos Rolando Meschwitz y Carlos Jesús Pellegri, declararon la nulidad de las causas, puesto que consideraron que tendrían que haber sido tramitadas en el fuero Administrativo y no en el Penal.Por ello, los jueces de la Sala Penal II de Concepción decidieron girar la causa a la Cámara Contencioso Administrativa.
El juez Elías, en diálogo con LA GACETA, desmintió la semana pasada (cuando se supo que podría iniciarse un nuevo sumario en su contra) que no existió negligencia de su parte ni tomó obligaciones con litigantes o profesionales. Sobre la morosidad en el tratamiento de las causas cuestinadas, dijo que tampoco es su responsabilidad.
Al mismo tiempo, anunció que desea enfrentarse a un juicio político para probar su inocencia, y que luego presentará la renuncia.También anticipó que querellará al secretario de Superintendencia de la Corte, Severiano Reyes Pérez, a quien acusó de haber pedido por teléfono que empleados judiciales hagan con urgencia los trámites para que Elías pueda retirar los 105.000 dólares que quedaron atrapados en el corralito financiero.
Entre la salida del corralito y la jubilación
Además de la investigación por haber retirado sus fondos del corralito a través de una acción judicial planteada en Catamarca, se investiga el carácter de la jubilación que percibiría, además de su sueldo como juez.
Alberto Elías obtuvo un fallo favorable sobre sus ahorros dictado por el juez Federal Felipe Terán, pero en el que se le concedía sólo un 30% de lo depositado. Luego recurrió al ex juez federal de Catamarca, Aldo Nieva, quien permitió que retirara todos sus fondos (105.000 dólares).
Para hacer el trámite en Catamarca, presentó un acta notarial que indicaba que vivía en Los Altos, en esa provincia, cuando su domicilio está en Concepción. Además se ordenó la realización de una junta médica para evaluar el estado del juez, puesto que este solicitó una licencia de 20 días por padecer de neurosis de angustia, se informó.
Elías fue juez del Crimen hasta 1976, cuando debido al golpe militar renunció a su cargo. En 1992 fue designado juez de Cámara Penal. Pero percibiría también una jubilación, supuestamente de privilegio, al mismo tiempo que su sueldo.
El sumario se inició con dos causas relacionadas con casas de máquinas de juegos aparentemente ilegales. En ambas actuaba como querellante el abogado Gerardo Stekelberg, el mismo que ahora patrocina al juez en la investigación por el corralito.
El problema con esas causas es que durante más de un año habrían estado demoradas, mientras las máquinas seguían funcionando en aparente irregularidad.
El miércoles pasado se sumaron otras 36 causas en duda al sumario, entre las que se encuentran denuncias por violaciones, estupro, robos y otros delitos graves, cuyos imputados estarían libres o detenidos injustamente por la demora en su tratamiento.
Recurso de amparo
Las causas, tramitadas por Elías, quien se desempeña como presidente de la Sala Penal I de Concepción, que están relacionadas con las máquinas, fueron declaradas totalmente nulas a partir de un planteo del juez de Instrucción José Garzia.
Ante un procedimiento de la Policía que pretendía secuestrar las máquinas, el abogado Stekelberg planteó un recurso de amparo para pedir la nulidad de las actuaciones. Pero como el juez no lo habría resuelto a tiempo, las casas de juego siguieron funcionando.
Según la documentación confidencial a la que accedió LA GACETA, los jueces Carlos Rolando Meschwitz y Carlos Jesús Pellegri, declararon la nulidad de las causas, puesto que consideraron que tendrían que haber sido tramitadas en el fuero Administrativo y no en el Penal.Por ello, los jueces de la Sala Penal II de Concepción decidieron girar la causa a la Cámara Contencioso Administrativa.
El juez Elías, en diálogo con LA GACETA, desmintió la semana pasada (cuando se supo que podría iniciarse un nuevo sumario en su contra) que no existió negligencia de su parte ni tomó obligaciones con litigantes o profesionales. Sobre la morosidad en el tratamiento de las causas cuestinadas, dijo que tampoco es su responsabilidad.
Al mismo tiempo, anunció que desea enfrentarse a un juicio político para probar su inocencia, y que luego presentará la renuncia.También anticipó que querellará al secretario de Superintendencia de la Corte, Severiano Reyes Pérez, a quien acusó de haber pedido por teléfono que empleados judiciales hagan con urgencia los trámites para que Elías pueda retirar los 105.000 dólares que quedaron atrapados en el corralito financiero.
Además de la investigación por haber retirado sus fondos del corralito a través de una acción judicial planteada en Catamarca, se investiga el carácter de la jubilación que percibiría, además de su sueldo como juez.
Alberto Elías obtuvo un fallo favorable sobre sus ahorros dictado por el juez Federal Felipe Terán, pero en el que se le concedía sólo un 30% de lo depositado. Luego recurrió al ex juez federal de Catamarca, Aldo Nieva, quien permitió que retirara todos sus fondos (105.000 dólares).
Para hacer el trámite en Catamarca, presentó un acta notarial que indicaba que vivía en Los Altos, en esa provincia, cuando su domicilio está en Concepción. Además se ordenó la realización de una junta médica para evaluar el estado del juez, puesto que este solicitó una licencia de 20 días por padecer de neurosis de angustia, se informó.
Elías fue juez del Crimen hasta 1976, cuando debido al golpe militar renunció a su cargo. En 1992 fue designado juez de Cámara Penal. Pero percibiría también una jubilación, supuestamente de privilegio, al mismo tiempo que su sueldo.
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