27 Abril 2008 Seguir en 

“El intendente de Famaillá, mi hermano, Juan Enrique Orellana, le está construyendo un local con el nombre de Sara Figueroa, junto a las otras empanaderas famosas de Famaillá. Hablar de Famaillá es hablar de empanada, y hablar de empanadas es hablar de Sara Figueroa”, dijo con orgullo José Orellana. El legislador contó que cuando el intendente tomó conocimiento de la situación económica de doña Sara, y de su estado de salud, se inició “el operativo rescate”. “Queremos devolverle todo lo que ella hizo por Famaillá, fue nuestra embajadora de lujo, y una manera de reconocerla es asegurar que viva bien y con dignidad”, dijo Orellana.







