Incierto debate, ahora con barbijo
Cada vez que hay una reunión, aparece el diablo criollo, como si se tratara de una comedia de enredos. El problema de la inflación ha tomado un ritmo preocupante. Por Angel Anaya - Columnista.
19 Abril 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El diablo criollo volvió a demostrar su presencia en la política nacional mientras se lograba un pequeño paso en la crisis del campo con el acuerdo sobre la exportación de carne. En esta oportunidad actuó por boca del ministro del Interior, Florencio Randazzo, que echó a los agricultores la culpa del humo que agobia a la región porteña; opinión que con una retórica incisiva recogió la Presidenta en un discurso que poco tenía que ver con la circunstancia. Solo faltó la voz de Guillermo Moreno, pero este se hallaba presente en el debate con la dirigencia rural, satisfecha con el logro alcanzado, más convencida de que las negociaciones no van por el mejor camino. Debe observarse que cada vez que hay una reunión, en alguna parte aparece el diablo, como si se trata de una comedia de enredos. Una estrategia que en Puerto Madero se aplica con la certeza de que tantas serán las concesiones parciales a los sectores agrarios que provocarán su división, pues las retenciones móviles son inalterables. Un fuerte interrogante es cuáles serán los efectos del humo cuya presencia lleva ya 10 días y se calcula en varios más. El diablo está esperanzado en que la región metropolitana atribuya la responsabilidad a los agricultores, predisponiendo a la gente con el campo, pero también es obvio que la capacidad de las autoridades para combatir los desastres ecológicos es muy limitada. En cierto momento este cronista debió salir hoy con barbijo para paliar los efectos.Sin sombrilla antiinflacionaria
De cualquier manera, el problema más complejo no es ninguno de ellos, a pesar de lo significa históricamente la aparición de una comunidad agraria hasta ahora inédita y que sólo requiere estructuración política, como permiten advertir los mensajes de portavoces muy diversos. La Argentina es uno de los países donde la civilidad rural ostenta mayor significación para hacerse presente en las decisiones políticas. Situaciones que se dan en numerosos países donde es menor pero el campo es subsidiado y no sometido a presiones confiscatorias. El problema urgente no es ese a pesar del debate que provoca, sino el de la inflación, a propósito del cual economistas que acompañaron satisfactoriamente al Gobierno por la recuperación tras la gran crisis, están advirtiendo que el proceso inflacionario ha tomado un ritmo preocupante en una sociedad que tiene mucha experiencia y pronostica la aceleración. No pocos analistas suponen que el Gobierno no le asigna al hecho la trascendencia que tiene y no advierte que también la ficción estadística del Indec esta castigando igualmente a otros sectores de la economía sin problemas.
No hay acuerdo todavía para normalizar el organismo y esa circunstancia puede afectar considerablemente las condiciones en que el oficialismo deberá enfrentar las urnas del año próximo. Esa es la gran preocupación que afecta al ministro Martín Lousteau, sin avales en Puerto Madero. (De nuestra Sucursal)
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