Una cantidad de factores simultáneos ha permitido al gobierno recuperar fuerzas para llegar al fin del año en mejores condiciones políticas que las previstas al comenzar la semana. En primer término, sin duda, la certeza de que han cambiado las condiciones poco prometedoras de su negociación con el Fondo Monetario, como consecuencia, fundamentalmente, de las presiones del Grupo de los Siete, encabezadas por Italia y a las que se sumó España, permitiendo una liviana y rápida tratativa con la oportuna misión del organismo en Buenos Aires. Los más optimistas en el Palacio de Hacienda no descartan que en su última reunión del año, el directorio del FMI prenda una luz verde para postergar los pesados vencimientos de deuda de 2003. En todo caso, ello ocurriría en enero, si también aclara el panorama político insinuado por el acuerdo entre el consejo justicialista menemista y la junta electoral dominada por el duhalismo, para realizar internas el 23 de febrero. El propio Duhalde ha confesado que "mi olfato me dice que finalmente habrá elecciones internas", a pesar de no desearlas. Lo que ocurra en el peronismo es una referencia esencial sobre seguridad política para el proceso electoral.
Acuerdo fácil
Otro hecho al que se le asigna gravitación sobre esos nuevos aires con el FMI ha sido la rápida y buena acogida del Senado a la solicitud del acuerdo para el liberal Alfonso Prat Gay como presidente del Banco Central. Inclusive algunos miembros de la Comisión de Acuerdos que preparaban un riguroso examen del candidato, lo hicieron sin reparos ideológicos a su parentesco político con Domingo Cavallo. Con el contexto político reseñado hasta aquí, los interrogantes sobre los actos de mañana de organizaciones piqueteras que comenzaron a llegar a la Capital Federal no parecen haber interferido en el clima de optimismo suscitado por aquellas negociaciones. Por otra parte, la Mesa del Diálogo Argentino, que se hizo notar anoche con múltiples adhesiones porteñas, consiguió asegurar el concurso ordenado y autocontrolado a la concentración de hoy, de las dos mayores organizaciones piqueteras. El gobierno central y el bonaerense han movilizado para la jornada en el área metropolitana 14.000 efectivos policiales y de Gendarmería.
La acumulación de expectativas sobre el desarrollo de la crisis en las últimas semanas del año ha dejado medio ocultos otros hechos con relativa trascendencia aparente y que constituyen llamativas tomas de temperatura a la city. El más sugestivo ha sido, indudablemente, la decisión del Banco Central de incluir en su periódica colocación de letras (Lebac) una emisión de largo plazo, a nueve meses, con una tasa del 62 por ciento anual. El BCRA aceptó en este caso ofertas por 23 millones, pero las demandas de la plaza ascendieron a 80. Volumen reducido, si bien de prueba, que bastó para demostrar que hay un sector experimentado del mercado financiero con la necesaria confianza para apostar hasta el 19 de septiembre de 2003. (De nuestra Sucursal)







