19 Diciembre 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Más datos se agregaron ayer al misterioso asesinato de María Marta García Belsunce, al confirmarse que su hermano, Horacio, solicitó a la Policía Bonaerense que no ingresara a la escena del crimen y, junto a familiares, arrojaron entre todos al inodoro lo que pudo haber sido el plomo de la sexta bala disparada a la víctima.
"Yo hablé con el comisario Angel Casafús (titular de Delitos Complejos de la Policía Bonaerense); le expliqué el accidente, que María Marta había muerto, y le pedí que por favor nos sacara a la Policía de encima porque era lo único que nos faltaba en medio de tanto dolor", confió a la radio Continental. Este dato fue confirmado por el propio Casafús, quien dijo que la llamada fue el lunes 28 de octubre pasado a su teléfono celular. Pero aclaró que García Belsunce le dijo que fue una muerte accidental por un golpe con algún artefacto de la bañera y que el pedido se basaba en evitar la presencia policial ante el dolor de los familiares.
García Belsunce también dijo que en el baño apareció un "pituto" chato -"parecido a esos que se ponen para sostener los estantes de la bibilioteca"-. Ante lo cual, Carlos Carrascosa y otros familiares dijeron: "esto no parece una bala ni por casualidad", y resolvieron arrojarlo dentro del inodoro.
Las versiones
María Marta García Belsunce, miembro de la Asociación Amigos de Pilar y vicepresidenta de Missing Children, fue atacada durante la tarde del domingo 27 de octubre en su casa del Country Carmel, de Pilar, y apareció muerta en la bañadera, vestida y con la cabeza sumergida en el agua.
Tanto el marido, Carlos Carrascosa, como la familia aseguraron primero que la mujer había fallecido a consecuencia de un golpe en la bañera. Pero un mes y medio más tarde, la Justicia ordenó exhumar el cadáver; la autopsia forense determinó que tenía cinco plomos de bala en la cabeza.
Ayer el hermano admitió que, más tarde, él y sus familiares cayeron en la cuenta de que se trataba del sexto proyectil, el cual no perforó el cráneo de María Marta como los otros cinco. Indicó que el error está aceptado sobre la base de la buena fe. "Fue lo primero que le conté al fiscal Molina Pico al declarar el 12 de noviembre. Yo quiero que encuentren la bala", expresó García Belsunce y añadió que existe la posibilidad de que vacíen el pozo ciego para encontrarla.
Con respecto a las hipótesis acerca de la autoría del crimen, dijo que la fiscalía trabaja sobre dos, al tiempo que sostuvo que hay una o dos más (hipótesis) sobre las cuales está trabajando la propia familia.
Entre ellas, la posibilidad de que pueda haberse tratado de un ladrón; "no debemos descartar que las alarmas no las pusieron adecuadamente", dijo en ese sentido. (DyN)
"Yo hablé con el comisario Angel Casafús (titular de Delitos Complejos de la Policía Bonaerense); le expliqué el accidente, que María Marta había muerto, y le pedí que por favor nos sacara a la Policía de encima porque era lo único que nos faltaba en medio de tanto dolor", confió a la radio Continental. Este dato fue confirmado por el propio Casafús, quien dijo que la llamada fue el lunes 28 de octubre pasado a su teléfono celular. Pero aclaró que García Belsunce le dijo que fue una muerte accidental por un golpe con algún artefacto de la bañera y que el pedido se basaba en evitar la presencia policial ante el dolor de los familiares.
García Belsunce también dijo que en el baño apareció un "pituto" chato -"parecido a esos que se ponen para sostener los estantes de la bibilioteca"-. Ante lo cual, Carlos Carrascosa y otros familiares dijeron: "esto no parece una bala ni por casualidad", y resolvieron arrojarlo dentro del inodoro.
Las versiones
María Marta García Belsunce, miembro de la Asociación Amigos de Pilar y vicepresidenta de Missing Children, fue atacada durante la tarde del domingo 27 de octubre en su casa del Country Carmel, de Pilar, y apareció muerta en la bañadera, vestida y con la cabeza sumergida en el agua.
Tanto el marido, Carlos Carrascosa, como la familia aseguraron primero que la mujer había fallecido a consecuencia de un golpe en la bañera. Pero un mes y medio más tarde, la Justicia ordenó exhumar el cadáver; la autopsia forense determinó que tenía cinco plomos de bala en la cabeza.
Ayer el hermano admitió que, más tarde, él y sus familiares cayeron en la cuenta de que se trataba del sexto proyectil, el cual no perforó el cráneo de María Marta como los otros cinco. Indicó que el error está aceptado sobre la base de la buena fe. "Fue lo primero que le conté al fiscal Molina Pico al declarar el 12 de noviembre. Yo quiero que encuentren la bala", expresó García Belsunce y añadió que existe la posibilidad de que vacíen el pozo ciego para encontrarla.
Con respecto a las hipótesis acerca de la autoría del crimen, dijo que la fiscalía trabaja sobre dos, al tiempo que sostuvo que hay una o dos más (hipótesis) sobre las cuales está trabajando la propia familia.
Entre ellas, la posibilidad de que pueda haberse tratado de un ladrón; "no debemos descartar que las alarmas no las pusieron adecuadamente", dijo en ese sentido. (DyN)
Lo más popular
Ranking notas premium







