Baches históricos

La repavimentación era necesaria en otras zonas de la ciudad más que en donde se inició.

18 Diciembre 2002
Contrario y opuesto a la razón; que no tiene sentido; extravagante, irregular. Estos conceptos que definen al absurdo podrían aplicarse perfectamente a Tucumán, a juzgar por las acciones de nuestra clase gobernante.
La actual gestión municipal decidió la repavimentación de cuadras del microcentro -algunas de ellas en buen estado- pocos días antes de que comenzase la época de lluvias. En contrapartida, vastos sectores de la ciudad permanecen con el pavimento virtualmente destruido. Ello sucede, por ejemplo, con la calle Santiago del Estero, entre avenidas Mitre y Ejército del Norte. Los pozos se han convertido en los reyes de ese sector hasta el punto que ningún funcionario municipal de los últimos lustros ha logrado derrotarlos. Esa arteria ha cobrado importancia porque permite agilizar el intenso tráfico hacia el oeste.
Sería auspicioso que alguna vez los funcionarios municipales cambiaran las "horas despacho" por las "horas calle". Al recorrer las distintas barriadas, se enterarían de los problemas que padecen miles de conciudadanos en materia de servicios. De ese modo, la ciudad dejaría de ser un reflejo del absurdo.

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