Volvieron a procesar al cura Grassi por presuntos abusos

Corrupción de menores.Aunque la fiscal había pedido que el sacerdote fuera detenido otra vez, la magistrada le mantuvo el régimen de libertad vigilada. Los testimonios de "Gabriel".

SITUACION COMPROMETIDA. Grassi volvió a ser acusado por abuso sexual y corrupción de menores.
SITUACION COMPROMETIDA. Grassi volvió a ser acusado por abuso sexual y corrupción de menores.
17 Diciembre 2002
Buenos Aires.- La jueza de Garantías de Morón, Mónica López Osornio, volvió a procesar al sacerdote Julio Grassi en los dos hechos de abuso deshonesto y corrupción agravada contra el testigo "Gabriel", manteniéndole el régimen de libertad restringida. La fiscal María Rita Bustamante había pedido el procesamiento con prisión preventiva de Grassi, pero la jueza volvió a optar por el régimen de libertad con restricciones que mantenía el sacerdote.
Sin embargo, esta vez le hizo una dura advertencia: "abstenerse de formular cualquier nueva apreciación que pueda llevar a equívocos o permita relacionar sus expresiones con algunos de los damnificados" y agrega que "(Grassi) debe extremar la cautela para acatar esta obligación bajo apercibimiento de hacer cesar el régimen alternativo" del que goza hasta el momento.
En su resolución, López Osornio consideró que "existen indicios vehementes para sostener que Julio Grassi resultaría ser probablemente autor penalmente responsable de los hechos que se le imputan contra el testigo Gabriel".

Tres hechos
La jueza encuentra justificados tres hechos: dos referidos al testimonio de Gabriel y un tercero, en el que reafirma que "promovió la corrupción del niño mediante la realización de los aludidos actos sexuales capaces de producir una desviación anormal en su sexualidad". Los hechos a los que se refiere la jueza habrían ocurrido, según el testimonio de Gabriel, entre mediados de noviembre y diciembre de 1996. La jueza también hace mención a otra parte del testimonio de Gabriel en el que afirma que luego de haber escapado de la Fundación, "lo que lo lleva a hablar sobre los hechos es la buena predisposición de la investigación de Telenoche, que lo rescató de estar varias noches durmiendo en la calle".

Angustia
La magistrada destaca también los informes de los peritos psicológicos que trataron a Gabriel. En ellos se menciona que el testigo "presenta un aspecto angustiado, un llanto espontáneo al abordar la temática sexual e intensos sentimientos de culpa por haber permanecido pasivo ante situaciones que rechazaba".
Los informes también indican que "resulta posible sostener que el discurso (de Gabriel) es creíble y verosímil, porque no tiene contradicciones y dirige una directa imputación contra Julio César Grassi". López Osornio cita además que siete testigos, uno de ellos con identidad reservada, "se expresaron coincidentemente respecto de las supuestas inclinaciones sexuales del sacerdote, el trato preferencial dispensado a sus preferidos, la rigidez de su carácter, el modo inaceptable de conducir la institución y otros aspectos de la personalidad de Grassi". (Télam)

El Vaticano aprobó un plan contra agresores

CIUDAD DEL VATICANO.- El Vaticano dio su aprobación formal a un plan revisado por los obispos estadounidenses para castigar a los sacerdotes acusados de abusos sexuales contra menores, en el marco de un amplio escándalo del clero.
"La Santa Sede apoya completamente los esfuerzos de los obispos para combatir y prevenir ese mal", dijo el cardenal Giovanni Battista Re, encargado de la Congregación de Obispos, en una carta enviada al obispo Wilton Gregory, jefe de la Conferencia de Obispos Estadounidenses.
El Vaticano había rechazado en octubre las normas originales redactadas por los obispos estadounidenses para hacer frente a la peor crisis que envuelve a la Iglesia Católica en Estados Unidos, alegando que eran inadecuadas, confusas y legalmente ambiguas. El nuevo documento fue revisado por una comisión especial del clero estadounidense y por el Vaticano. El cardenal Re dijo que estas nuevas normas aseguran una verdadera protección a los menores, además de salvaguardar los derechos de cualquier sacerdote acusado a tener un juicio justo.
"La ley universal de la Iglesia Católica ha reconocido siempre este crimen como uno de los más graves delitos que los ministros consagrados pueden cometer y ha decidido que deben ser castigados con todo el peso de la ley", dijo el cardenal Re.La aprobación de las nuevas normas se produjo tres días después de la renuncia del cardenal de Boston, Bernard Law, cuya arquidiócesis está en el centro de la crisis. Law, de 71 años, había enfrentado diversos pedidos para que renunciara tras revelarse que él y otros jerarcas de la Iglesia protegieron a clérigos acusados de abuso sexual de menores, transfiriéndolos de una parroquia a otra sin alertar a los padres. (Reuter)

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