Amenazas para la transición

Si la interna de la UCR termina judicializándose habrá seguido el mismo rumbo que la de su rival histórico, el justicialismo.

17 Diciembre 2002
La intención de Rodolfo Terragno y Leopoldo Moreau de blanquear con la primera interna abierta partidaria la imagen radical que dejó la crisis de la Alianza, ha terminado en un rotundo fracaso. No tanto por la baja concurrencia a las urnas, cuanto por las denuncias recíprocas sobre un comicio sucio que dejará malparado al titular de la UCR y gobernador del Chaco, Angel Rozas, en cuyo distrito se ha focalizado la imputación más grave. Más allá de esa realidad radical, los hechos contribuyen a confirmar el elevado riesgo político que para los grandes partidos representa el desigual y manipulado sistema de selección de candidatos, ante una ciudadanía seriamente divorciada de sus estructuras, y que observa una vez más que tiene buena parte de razón en su desconfianza. Si la interna de la UCR termina judicializándose, como ha prometido Terragno, habrá seguido el mismo rumbo que la de su rival histórico, el justicialismo, que hoy tendrá otra prueba difícil con la reunión del consejo nacional, dominado por la línea de Carlos Menem, para analizar las frágiles condiciones de una paz constructiva con Eduardo Duhalde.

Cita en las calles
Ambas situaciones, y el contexto de fuerte tensión por las marchas piqueteras que confluyen sobre la Capital Federal para concentrarse en el aniversario de la caída de Fernando de la Rúa, prometen otra semana de incertidumbre para la transición. Esas marchas, por cierto, tan sólo muestran una unidad puramente mediática como expresión de porvenir político, pero dejan, en cambio, firmes testimonios de que, aun desordenadamente, siguen desplazando de la calle a los partidos y sindicatos que monopolizan las representaciones legales. Entre la anomia partidaria y la protesta al borde de la violencia, la Mesa del Diálogo Argentino ha tratado de adelantarse para llenar el espacio de ese gran sector contestatario que procura encauzar la lucha contra la crisis sin perder de vista el peligro que el sistema democrático enfrenta en nuestro país. La Mesa constituye la mayor organización no partidaria que está enfrentando la crisis mediante la propuesta de alternativas y su convocatoria de esta ocasión será la primera gran prueba de su influencia sobre la sociedad.

Sorpresa
El panorama descrito obligó a la misión del Fondo Monetario esperada aquí a reducir a 72 horas su permanencia, evitando los riesgos de que el nuevo default con organismos internacionales y el creciente rechazo de sectores sociales y políticos, coloque a sus miembros en dificultades. Por cierto que en la embajada de Estados Unidos -cuyo Departamento de Estado lanzó un alerta para sus ciudadanos en la Argentina- el anuncio de la llegada en esta oportunidad de esa misión del FMI produjo sorpresa, pero finalmente se dijo en dicha representación que es la delegación de representantes del Fondo que permanece en Buenos Aires la que se ocupa de los intereses del organismo. (De nuestra Sucursal)

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