Quince patoteros golpearon con furia a un chico en Villa Amalia

Una banda de adultos desmayó a golpes a un muchacho, que terminó internado. "Sentí ladrillazos en la cabeza hasta que me desmayé", contó el joven.

CASI LO MATARON.
CASI LO MATARON.
17 Diciembre 2002
Una patota de 15 sujetos, de entre 22 y 25 años, atacó el domingo a la madrugada a Luis Armando Ferreira, un chico de 15 años, cuando regresaba de una fiesta, en Villa Amalia. Como resultado de la golpiza, el joven terminó tirado en la calle, inconsciente, a una cuadra de su casa. De allí fue rescatado por un vecino, quien alertó a la madre, Alejandra Paz, y luego fue trasladado hasta el hospital Padilla, donde quedó internado.
"Sólo me acuerdo que empezaron a tirarnos piedras; entonces mis dos amigos salieron corriendo pero a mí me agarraron. Me pegaron trompadas, patadas y después sentí varios ladrillazos en la cabeza, hasta que me desmayé", relató el adolescente, con la voz entrecortada, ya que estuvo más de un día sin poder hablar, a raíz de los golpes que recibió en la garganta.

"Nos tienen bronca"
"Ellos eran quince y nosotros tres. Volvíamos de una fiesta y nos esperaron en Eudoro Aráoz y 9 de Julio porque nos tienen bronca", contó el muchacho. El joven se repone en la casa de su tía porque la suya es muy pequeña y allí puede estar más cómodo.
La madre realizó la denuncia en la comisaría 9º donde, según afirmó la mujer, le dijeron que esa patota es conocida y que sobre ellos pesa "un montón de denuncias".
"Los conozco de vista, porque siempre me están buscando y amenazando. Son de la zona de la chimenea de Villa Amalia. A uno de dicen "Santiagueño", a otro "Chino" y otro se llama Edgardo", aseguró, y comentó que no es la primera vez que lo atacan. "Hace un mes me pegaron, pero no tanto como ahora", dijo.
Un médico forense de la Policía lo revisó ayer y hoy lo auscultará un neurólogo. El joven tiene golpes y heridas en todo el cuerpo. Le hicieron trece puntos de sutura en la cabeza, en distintas partes.
"Hay dos heridas bastante profundas y le duele mucho la cabeza, por eso nos recomendaron que sea revisado por un neurólogo y por un traumatólogo", dijo la madre.
La mujer también contó que los fines de semana, en la zona, hay muchísimas peleas, patotas armadas que molestan a la gente y que apedrean las casas.

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