02 Abril 2008 Seguir en 
Antofagasta, Chile.- La policía chilena detuvo ayer al alcalde de la localidad de Sierra Gorda, Carlos López, luego de que el político interrumpió a la fuerza la grabación de la última saga del agente James Bond, la película "Quantum of solace".
Como un villano cinematógrafico, López ingresó a toda velocidad con un jeep en una antigua estación de trenes, en la desértica localidad de Baquedano, donde el equipo de filmación rodaba escenas de acción con el actor Daniel Craig a la cabeza. López, quien este año busca su reelección, estuvo a punto de atropellar a dos personas antes de ser detenido.
La acción del alcalde fue acompañada por protestas de los lugareños, quienes reclaman por el hecho de que en la película la zona aparece como territorio boliviano. Algunas casas del lugar incluso fueron embanderadas con símbolos patrios bolivianos. El gobierno chileno, en cambio, apoyó que el territorio fuera usado como locación, destacando que unas 300 personas están en el país por la producción, que tiene un costo de 230 millones de dólares.
James Bond revolucionó esa árida región chilena en el último día de filmación de la nueva película. Con un despliegue de seguridad que incluía 14 carabineros y más de una veintena de guardias privados, el trabajo de Daniel Craig y el resto del elenco comenzó temprano en una jornada en la que el inglés rodó sangrientas escenas de acción. Todos los equipos que estaban instalados en el lugar se trasladaron al hangar que la producción construyó en las afueras del lugar. El día comenzó con el despegue del carguero de la Segunda Guerra Mundial, el C-47 Skytrain, que en la cinta pertenece a un grupo de narcotraficantes. Eso sí, antes, seguridad expulsó a la prensa para iniciar el rodaje. En las escenas de acción, en las que participaron Craig y Olga Kurylenko, también se vio a personajes que resultaron heridos. La vertiginosa jornada de Bond terminó cerca de las 18 y Craig fue el primero en retirarse. (DPA-Especial)
Como un villano cinematógrafico, López ingresó a toda velocidad con un jeep en una antigua estación de trenes, en la desértica localidad de Baquedano, donde el equipo de filmación rodaba escenas de acción con el actor Daniel Craig a la cabeza. López, quien este año busca su reelección, estuvo a punto de atropellar a dos personas antes de ser detenido.
La acción del alcalde fue acompañada por protestas de los lugareños, quienes reclaman por el hecho de que en la película la zona aparece como territorio boliviano. Algunas casas del lugar incluso fueron embanderadas con símbolos patrios bolivianos. El gobierno chileno, en cambio, apoyó que el territorio fuera usado como locación, destacando que unas 300 personas están en el país por la producción, que tiene un costo de 230 millones de dólares.
James Bond revolucionó esa árida región chilena en el último día de filmación de la nueva película. Con un despliegue de seguridad que incluía 14 carabineros y más de una veintena de guardias privados, el trabajo de Daniel Craig y el resto del elenco comenzó temprano en una jornada en la que el inglés rodó sangrientas escenas de acción. Todos los equipos que estaban instalados en el lugar se trasladaron al hangar que la producción construyó en las afueras del lugar. El día comenzó con el despegue del carguero de la Segunda Guerra Mundial, el C-47 Skytrain, que en la cinta pertenece a un grupo de narcotraficantes. Eso sí, antes, seguridad expulsó a la prensa para iniciar el rodaje. En las escenas de acción, en las que participaron Craig y Olga Kurylenko, también se vio a personajes que resultaron heridos. La vertiginosa jornada de Bond terminó cerca de las 18 y Craig fue el primero en retirarse. (DPA-Especial)







