16 Diciembre 2002 Seguir en 
Lo que ocurre en las intersecciones semaforizadas con giro libre (Salta y avenida Sarmiento, 24 de Setiembre y avenida Mitre-Alem, por ejemplo) es altamente revelador de la ninguna cultura de tránsito de la cual hacen ostentación los conductores de nuestra ciudad.
Esto se evidencia en el hecho, comprobable a cada rato, de que cuando deben detenerse por la indicación roja del semáforo, muchos automovilistas lo hacen ocupando tranquilamente el carril correspondiente al giro libre. Ese bloqueo hace imposible que se concrete el referido giro. Y, consecuentemente, la agilidad que se quería imprimir de ese modo al tránsito queda anulada.
Nos parece que debieran colocarse carteles visibles que recuerden la obligación de mantener despejado ese sector. Además, parece necesario destacar un inspector municipal que labre las actas de infracción a los remisos. De otro modo, continuará vigente en nuestra capital el peligroso criterio de ignorar las ordenanzas, aun aquellas que resultan de elemental cumplimiento en una ciudad mínimamente organizada.
Esto se evidencia en el hecho, comprobable a cada rato, de que cuando deben detenerse por la indicación roja del semáforo, muchos automovilistas lo hacen ocupando tranquilamente el carril correspondiente al giro libre. Ese bloqueo hace imposible que se concrete el referido giro. Y, consecuentemente, la agilidad que se quería imprimir de ese modo al tránsito queda anulada.
Nos parece que debieran colocarse carteles visibles que recuerden la obligación de mantener despejado ese sector. Además, parece necesario destacar un inspector municipal que labre las actas de infracción a los remisos. De otro modo, continuará vigente en nuestra capital el peligroso criterio de ignorar las ordenanzas, aun aquellas que resultan de elemental cumplimiento en una ciudad mínimamente organizada.







