Denver.- Ocho grandes estudios de Hollywood, entre ellos Disney, Warner Bros. y MGM, quieren que la Justicia prohíba la distribución y venta de películas a las que se les quitaron escenas de violencia o sexo.
Según la prensa estadounidense, los estudios se suman así a una demanda presentada por un grupo de directores en contra de empresas especializadas en recortar de las películas imágenes que consideran inapropiadas.
En agosto, la empresa de videos Clean Flicks de Colorado procedió legalmente contra 16 importantes directores, entre ellos Robert Redford, Steven Spielberg y Sydney Pollack, con el fin de conseguir autorización legal para recortar las escenas de sexo y violencia de sus filmes.
Aparentemente, la empresa se enteró de que los directores de Hollywood querían lograr una orden judicial en contra de la modificación de sus películas. En setiembre, la asociación de directores reaccionó con una contrademanda.
Mientras los cineastas se basan en la Constitución estadounidense, que protege la propiedad intelectual, la empresa de videos argumenta con la ley de libertad de expresión, que en su opinión les permite cambiar las películas a su gusto.
Clean Flicks administra ya 70 videoclubes en todo Estados Unidos, en los que los clientes pueden alquilar las cintas censuradas. La primera tienda de ese tipo fue inaugurada hace dos años en el estado mormón de Utah, según se conoce.
Románticas y policiales
En las salas de montaje de los videoclubes, se cortan tanto dramas románticos, como cintas de acción y thrillers.
Así, el "Titanic" se hunde en el mar sin que Leonardo DiCaprio pinte los pechos desnudos de Kate Winslet. Y en el drama bélico de Steven Spielberg, "Salvando al soldado Ryan", los soldados fallecen de una muerte rápida y nada sangrienta. En "Good Will Hunting" Matt Damon tiene muchos menos que decir, luego de que los censores quitaron del filme todas las maldiciones e insultos que salían por su boca.(DPA)
Según la prensa estadounidense, los estudios se suman así a una demanda presentada por un grupo de directores en contra de empresas especializadas en recortar de las películas imágenes que consideran inapropiadas.
En agosto, la empresa de videos Clean Flicks de Colorado procedió legalmente contra 16 importantes directores, entre ellos Robert Redford, Steven Spielberg y Sydney Pollack, con el fin de conseguir autorización legal para recortar las escenas de sexo y violencia de sus filmes.
Aparentemente, la empresa se enteró de que los directores de Hollywood querían lograr una orden judicial en contra de la modificación de sus películas. En setiembre, la asociación de directores reaccionó con una contrademanda.
Mientras los cineastas se basan en la Constitución estadounidense, que protege la propiedad intelectual, la empresa de videos argumenta con la ley de libertad de expresión, que en su opinión les permite cambiar las películas a su gusto.
Clean Flicks administra ya 70 videoclubes en todo Estados Unidos, en los que los clientes pueden alquilar las cintas censuradas. La primera tienda de ese tipo fue inaugurada hace dos años en el estado mormón de Utah, según se conoce.
Románticas y policiales
En las salas de montaje de los videoclubes, se cortan tanto dramas románticos, como cintas de acción y thrillers.
Así, el "Titanic" se hunde en el mar sin que Leonardo DiCaprio pinte los pechos desnudos de Kate Winslet. Y en el drama bélico de Steven Spielberg, "Salvando al soldado Ryan", los soldados fallecen de una muerte rápida y nada sangrienta. En "Good Will Hunting" Matt Damon tiene muchos menos que decir, luego de que los censores quitaron del filme todas las maldiciones e insultos que salían por su boca.(DPA)







