Asaltaron un ómnibus con pasajeros y quisieron matar a un joven policía

El muchacho herido, de 25 años, fue alejado de la fuerza por una sanción, pero estaba por ser reincorporado. Recibió un disparo en la cara y está delicado.

“SOLO PIDO JUSTICIA”. Norma Monteros, madre de Marcelo Leguizamón, contó como ocurrió el asalto, cerca de La Cartujana.
“SOLO PIDO JUSTICIA”. Norma Monteros, madre de Marcelo Leguizamón, contó como ocurrió el asalto, cerca de La Cartujana.
14 Diciembre 2002
Marcelo Fabián Leguizamón está en grave estado, con un balazo en la cabeza. Su único "error" fue viajar en colectivo de noche.
El miércoles, cerca de las 22.30, el joven de 25 años (ex policía) y su novia, Daniela Reyes Melián, tomaron un ómnibus de la empresa Benjamín Aráoz, pocas cuadras antes de la zona de La Cartujana. Poco después de subir -"no alcanzó ni a recibir el vuelto que le daba el chofer", contó la madre de Leguizamón-, tres hombres jóvenes se levantaron de sus asientos, sacaron armas de una mochila, y apuntaron al conductor y a los pasajeros. Uno de ellos encaró a Leguizamón y le exigió que le diera todo lo que tenía de valor. Después de revisar la billetera y la documentación que había adentro, el ladrón hizo un disparo que impactó en la cabeza del joven. Asustados, los tres delincuentes se bajaron del ómnibus (que se había parado a la altura de La Cartujana) y se escaparon corriendo.

Enojados
"Les entregaron todo, la billetera, la cadenita que tenía la novia de mi hijo. Pero estaban enojados porque no encontraron plata. Parece que se ensañaron porque encontraron el carnet de la Policía y le dispararon a sangre fría", relató Norma Monteros de Leguizamón, madre de la víctima.
El joven permanece en Unidad Respiratoria del hospital Padilla, y ayer estaba estable, y a la espera de una segunda cirugía, para detener la hemorragia causada por el balazo de 9 mm, que ingresó por la mejilla derecha y salió por la parte posterior del cuello. La denuncia se radicó en la comisaría de Cebil Redondo, y el personal policial trabaja para encontrar a los delincuentes.

Desocupado
Leguizamón trabajó en la Policía hasta el 13 de julio, cuando lo dejaron sin trabajo como consecuencia de una sanción. "Había presentado un recurso de amparo, y lo estaban por reincorporar", lamentó la madre. Por estar desocupado no tiene obra social, y tuvo que ser retirado del sanatorio privado al que lo trasladaron en primera instancia, y donde le dieron los primeros auxilios. "Nos pedían $ 1.000 para operarlo, y además, que firmáramos unos documentos en blanco. Pero nosotros no juntábamos más de $ 500, así que hubo que llevarlo al Padilla", contó Norma de Leguizamón.
"Sólo pido que se haga justicia, y que los culpables paguen por esto que le hicieron a mi hijo. No lo querían herir, le tiraron a matar", aseguró.

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