13 Diciembre 2002 Seguir en 
Un joven de 25 años que, junto a un cómplice, había sustraído 24.500 dólares en Letras de Tesorería de un departamento céntrico, fue apresado por la Policía después de una larga persecución por el centro tucumano.
Se trata de Hugo Orlando Torres, domiciliado en Villa 9 de Julio, quien se presentó ayer alrededor de las 15.30 en el departamento de Marta Elena Berengel, ubicado en Muñecas 85, junto a otro individuo -que no pudo ser identificado, pero que vestía un elegante traje azul-. Los desconocidos estaban armados y encapuchados, y consiguieron llegar al cuarto piso. Una vez allí, se dirigieron al departamento C, donde Berengel, que es propietaria de un bar ubicado frente a la Casa de Gobierno, se encontraba junto a uno de sus empleados. Cuando la mujer abrió la puerta, los delincuentes redujeron a ambos con rapidez. "Queremos plata fuerte", gritaban. Berengel advirtió que uno de los delincuentes tenía tatuada una iguana en la mano derecha. Posteriormente los ladrones buscaron por todo el departamento hasta que hallaron las letras. Con el botín a cuestas, Torres y su cómplice escaparon hacia la peatonal. En el ínterin, Berengel consiguió liberarse y de inmediato avisó a la Policía. Los efectivos, comandados por el comisario Miguel Zelaya y por el subcomisario Raúl Ferreyra, alcanzaron a ambos delincuentes en la calle San Martín. "Reconocimos a Torres de inmediato, por el tatuaje de la iguana", señaló Zelaya.
Al advertir la presencia policial, los malvivientes corrieron en dirección contraria.
Torres, que llevaba el botín, fue alcanzado a la altura de la Iglesia de San Francisco. Tras ser apresado, la Policía le secuestró un arma calibre 38 lista para disparar. Torres permanece detenido en la Seccional I, a cargo del comisario Francisco Palavecino. Interviene la Fiscalía de Instrucción V.
Se trata de Hugo Orlando Torres, domiciliado en Villa 9 de Julio, quien se presentó ayer alrededor de las 15.30 en el departamento de Marta Elena Berengel, ubicado en Muñecas 85, junto a otro individuo -que no pudo ser identificado, pero que vestía un elegante traje azul-. Los desconocidos estaban armados y encapuchados, y consiguieron llegar al cuarto piso. Una vez allí, se dirigieron al departamento C, donde Berengel, que es propietaria de un bar ubicado frente a la Casa de Gobierno, se encontraba junto a uno de sus empleados. Cuando la mujer abrió la puerta, los delincuentes redujeron a ambos con rapidez. "Queremos plata fuerte", gritaban. Berengel advirtió que uno de los delincuentes tenía tatuada una iguana en la mano derecha. Posteriormente los ladrones buscaron por todo el departamento hasta que hallaron las letras. Con el botín a cuestas, Torres y su cómplice escaparon hacia la peatonal. En el ínterin, Berengel consiguió liberarse y de inmediato avisó a la Policía. Los efectivos, comandados por el comisario Miguel Zelaya y por el subcomisario Raúl Ferreyra, alcanzaron a ambos delincuentes en la calle San Martín. "Reconocimos a Torres de inmediato, por el tatuaje de la iguana", señaló Zelaya.
Al advertir la presencia policial, los malvivientes corrieron en dirección contraria.
Torres, que llevaba el botín, fue alcanzado a la altura de la Iglesia de San Francisco. Tras ser apresado, la Policía le secuestró un arma calibre 38 lista para disparar. Torres permanece detenido en la Seccional I, a cargo del comisario Francisco Palavecino. Interviene la Fiscalía de Instrucción V.
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